Diagnostico

 

Introducción

 

Recuento de células somáticas (RCS)

 

Estrategias de muestreo microbiológico

 

Tipos de muestreos de leche para análisis microbiológico

 

Toma de muestras: procedimientos

 

Identificación de microorganismos

 

Interpretación de los resultados de los análisis microbiológicos

 

Introducción a los programas de control de mamitis

 

Posible esquema de los principales puntos a valorar en la primera visita a una explotación

 

Introducción

La mamitis es una inflamación de la glándula mamaria consecuencia de la invasión por un germen patógeno a través del esfínter del pezón. Estos microorganismos siempre proceden del exterior de la ubre, pero su origen puede encontrarse en otro animal infectado o en el medio ambiente.

 

Es posible diagnosticar las mamitis clínicas por la sintomatología que producen: anormalidades en la secreción láctea, inflamación de la glándula mamaria, disminución de la producción, etc. Cuando se observan estas alteraciones, pueden tomarse muestras de leche antes de proceder con el tratamiento, cuyo análisis microbiológico permitirá determinar el agente etiológico de la enfermedad.

 

El diagnóstico de las mamitis subclínicas entraña mayores dificultades, ya que al no ser procesos aparentes es necesario disponer de sistemas de identificación lo más precisos posibles.

 

Recuento de células somáticas (RCS)

Tanto las mamitis clínicas como las subclínicas poseen una característica común: producen un incremento de las células defensivas de la vaca en la ubre, mayoritariamente leucocitos procedentes del sistema circulatorio. Estas células, denominadas somáticas, se eliminan con la leche. Su cuantificación permite determinar la presencia de enfermedad y el grado de inflamación de la glándula mamaria para posteriormente:

- tratar la mamitis,
- tomar muestras de leche para el diagnóstico microbiológico.

El procedimiento más utilizado para detectar altos recuentos es el Test California (CMT), aunque existen otras prácticas habituales y rutinarias que se utilizan con la misma finalidad, como la palpación de las ubres o el despuntado de los pezones.


Test California (CMT):

Consiste en una reacción química en la que la leche se mezcla con un reactivo. Cuando éste entra en contacto con las células somáticas se produce la formación de gelatina en cantidad directamente proporcional al grado de inflamación del cuarterón.

Se trata de una prueba subjetiva, ya que la interpretación de la reacción de gelificación depende de la apreciación personal de cada técnico.

 

Los resultados obtenidos pueden extrapolarse a recuentos celulares del modo que se indica a continuación:

Ventajas e inconvenientes del Test California

Ventajas

- Barato y fácil de realizar.
- Correlación aceptable entre reacción positiva y alto recuento celular.
- La reacción no se ve interferida por heces, pelo, temperatura, etc.
- Valora recuentos celulares por cuarterones independientes.


Inconvenientes

- Poca sensibilidad en los recuentos celulares.
- Falsos positivos en vacas recién paridas o con muchos días de lactación (por descamación de la ubre).


Precisión del CMT
En un recuento celular se considera que un animal está infectado cuando la media de los cuatro cuarterones es superior a 180.000 células/ml. El objetivo del Test California no es tanto ofrecer un valor celular, sino detectar animales o cuarterones con posibilidad de padecer infecciones.

Según los datos de dos estudios llevados a cabo por Rubén N. González (1992 - 1996), la sensibilidad del CMT en la detección de leche positiva confirmada por cultivo fue del 83 y 68%, respectivamente. En otros trabajos del mismo autor sobre la sensibilidad de la prueba frente a bacterias específicas, los resultados fueron Bacillus cereus 60%, Staphylococcus aureus 66% y Streptococcus agalactiae 72%. Según González, aproximadamente una tercera parte de las vacas con mamitis contagiosas no pueden detectarse con el CMT.


Palpación de ubres:

Se trata de una prueba indirecta que únicamente pone de relieve grandes lesiones macroscópicas, casi siempre de carácter crónico e irreversible (induraciones en la ubre, alteraciones de la textura o cuartos atrofiados), que influyen directamente sobre el recuento celular de la leche.

Despuntado de los pezones:

El despuntado consiste en la eliminación de los primeros 4-5 chorros de leche de cada cuarterón durante la preparación de las ubres antes de comenzar con el ordeño. Es una práctica muy importante para adquirir una buena rutina de trabajo.

Se debe realizar sobre un recipiente con fondo negro, para poder observar de forma precisa las posibles alteraciones de la leche (color, aspecto y olor) de cada uno de los cuarterones. Nunca se debe realizar sobre la mano del ordeñador, ya que supone un grave riesgo de contagio entre animales. El despuntado se puede hacer sobre el suelo de las salas de ordeño, pero manteniendo el piso siempre limpio después de cada turno.

Además de permitir el diagnóstico de las mamitis clínicas, el despunte de los pezones sirve para eliminar la leche de peor calidad y estimular a la vaca para el ordeño, mejorando la bajada de la secreción láctea.


Conductividad eléctrica:

Es una de las pruebas más modernas que se utilizan en las salas de ordeño. El método se fundamenta en la detección mediante medidores electrónicos del aumento de la conductividad eléctrica de la leche, consecuencia de una elevación de la concentración de sales debida a la inflamación existente en la ubre. Las mamitis conllevan un incremento de la concentración de sodio y cloro, y también una disminución de los iones calcio y otros componentes.

La medición de la conductividad debe ir asociada a sistemas informáticos que permitan comparar los resultados con datos anteriores de una misma vaca, otros ordeños, producción de leche de los animales, etc. Es un parámetro importante si se valora diariamente, de forma comparativa y automática.

La determinación de la conductividad eléctrica sirve de ayuda para el diagnóstico de nuevas mamitis clínicas en una explotación, pero nunca sustituye a otras practicas de manejo como el despunte, el CMT o el recuento celular laboratorial. No permite detectar procesos subclínicos, ya que la alteración de la leche y el incremento de la conductividad aparecen de forma progresiva.


RCS en tanque:

El recuento celular de la leche del tanque no puede ser valorado de la misma forma que el individual. Todas las determinaciones objetivas en el tanque deben llevarse a cabo con medidores electrónicos de precisión, ya que los resultados son de gran importancia para el ganadero y el veterinario de la explotación. Además, las industrias lecheras y la Normativa Europea exigen que la leche recogida en origen tenga un recuento celular igual o inferior a las 400.000 células/ml.

En un póster presentado en ANEMBE 2001 (Oviedo), el Dr. Joao Niza Ribeiro (Agros Portugal) presentó una forma de llevar a cabo un recuento celular de la leche del tanque en la misma explotación. Esta determinación pretende asegurar que la leche recogida en cualquier ganadería tenga un RCS inferior al que marca la Normativa. Conociendo los resultados en la misma granja se puede eliminar la leche de animales con altos recuentos celulares antes de completar el llenado del tanque. El procedimiento se basa en la dilución de muestras con diferentes cantidades de leche sin células somáticas (cualquier marca comercial procesada con el sistema UHT). Según la reacción de las muestras tras mezclarlas con reactivo del CMT será posible determinar el contenido celular de la leche del tanque.

 

Estrategias de muestreo microbiológico

Cuando se pretende actuar sobre una explotación es importante determinar la existencia de problemas reales o si el ganadero simplemente desea mejorar la calidad de la leche producida. El siguiente esquema ofrece una orientación clara sobre los pasos a seguir para determinar la existencia de mamitis y sus posibles soluciones.

Identificación y resolución de problemas de mamitis utilizando el recuento celular y los resultados de los cultivos de leche. (Telega SW, Merill WG, Southwick LH et al.: A Pro-Dairy management focus workshop for farm managers. Cornell Cooperative Extensión Animal Science)

 

Tipos de muestreos de leche para análisis microbiológico

Una vez detectados los cuarterones con altos recuentos celulares es importante recoger muestras adecuadas para su posterior procesado en el laboratorio, ya que constituyen uno de los elementos más importantes de diagnóstico objetivo en los programas de control de mamitis.

No existe un tipo de muestreo válido que pueda utilizarse de forma sistemática. Es tarea de los técnicos escoger los más idóneos en función de la problemática de la explotación, conociendo las ventajas y limitaciones de cada técnica.


Muestreo de todas las vacas de la explotación:

Permite determinar el agente (o agentes) infectantes y la intensidad de la infección. Es el método más correcto y preciso de valorar la salud de ubres de una explotación. Bajo nuestro punto de vista y dependiendo de la problemática, debería realizarse al menos una vez al año. Tiene como inconveniente el coste económico que suponen los cultivos microbiológicos, pero la información diagnóstica que puede ofrecer es muy importante.


Muestreo de vacas con altos recuentos celulares:

Es más económico, pero sólo se toman muestras de animales con infecciones muy claras y tras haber valorado previamente los recuentos celulares individuales. Es válido si se realiza de forma sistemática; su utilización puntual ofrecerá una visión específica de las vacas con peor estado de salud de ubres de la explotación. No ofrece datos de animales con infecciones subclínicas ni sobre los agentes etiológicos.


Muestreo de vacas con mamitis clínicas:

Es el mejor sistema para determinar las causas de las mamitis clínicas y la sensibilidad de los gérmenes a los antibióticos. Se debe instruir correctamente al ganadero para que recoja él mismo las muestras antes de llevar a cabo el tratamiento antimicrobiano y las mantenga refrigeradas o congeladas (en función del tiempo que vaya a transcurrir hasta la realización del cultivo). Puede enmascarar el problema real de los procesos subclínicos. Se trata de un muestreo parcial, aunque interesante.


Muestreo de la leche del tanque:

Da una idea clara de la situación de mamitis contagiosa en la explotación, aunque no ofrece datos precisos sobre el numero de animales infectados. Resulta de gran utilidad para el seguimiento del proceso, pero no para el diagnóstico inicial.


Muestras de leche de un cuarterón:

Ha sido el muestreo que se ha utilizado tradicionalmente para controlar la calidad de la leche. Se fundamenta en la toma de muestras de cuarterones con altos recuentos celulares o que presenten mamitis clínicas. Son las muestras que mayor sensibilidad ofrecen para la detección de gérmenes, pero arrojan una visión muy limitada de la problemática de la explotación.


Muestras de leche compuesta (de los cuatro cuarterones):

Una muestra compuesta contiene equitativamente leche de los cuatro cuarterones de una misma vaca. Las muestras compuestas resultan satisfactorias a no ser que se precise una investigación de los cuarterones por separado. Con este método es posible que aumente el numero de muestras contaminadas, debido al mayor tiempo durante el cual el tubo de recogida permanece abierto para la toma, o bien que pueda quedar enmascarado el crecimiento de determinados gérmenes por la dilución de la muestra. Es una técnica que se utiliza para analizar todos los animales de una explotación, muy válida si se complementa con otros datos objetivos de las vacas.

 

Toma de muestras: procedimientos

Una vez determinada la técnica de muestreo apropiada es muy importante proceder de forma aséptica: cualquier germen contaminante puede dar falsos positivos y obligar a repetir la toma. Se trata de una parte fundamental de un programa de control de mamitis, puesto que condicionará la correcta interpretación de los resultados de los análisis microbiológicos.


Muestras de leche individuales:

Es vital que los potenciales patógenos que aparezcan en las muestras tomadas para análisis microbiológico procedan del interior de la glándula mamaria, y no de partículas de polvo o fecales de la superficie de la piel del pezón. No siempre es posible para el veterinario realizar la toma de muestras, pero si se instruye correctamente al ganadero pueden obtenerse especimenes de calidad. Es esencial obtener las muestras antes de iniciar cualquier tratamiento con agentes antimicrobianos, tanto intramamarios como sistémicos.

Los pasos para realizar una correcta recolección de leche son los siguientes:

  • Bañar los pezones con un producto desinfectante. Dejar actuar durante 30 segundos y secar completamente con papel de un solo uso o un trapo de tela limpio.
  • Limpiar exhaustivamente la punta del pezón con alcohol etílico al 70% y una gasa estéril, prestando particular atención al orificio del pezón.
  • Desechar los primeros chorros de leche para eliminar los restos de alcohol.
  • Tomar la muestra antes del ordeño y lo más rápidamente posible.
  • Sostener el tubo estéril de recogida casi en horizontal y mantener el tapón en el dedo meñique para evitar que se contamine.
  • Identificar la muestra con el número de la vaca y el cuarterón.


Nunca se deben tomar muestras de leche de pezones que presenten eversión de esfínteres o graves lesiones, ya que predisponen a la ubre de manera importante a padecer inflamaciones y el resultado del cultivo microbiológico no sería representativo de la explotación ni del animal.

Se recomienda descartar el primer chorro de leche de cada cuarterón, ya que presenta mayor población bacteriana y un recuento celular superior al que existe realmente en el interior de la glándula mamaria.

El volumen ideal de muestra es de unos pocos centímetros cúbicos para tomas de un sólo cuarterón, y de 10 cc para muestreos compuestos (de los cuatro cuarterones). Cuanto menor sea el tamaño del recipiente y la boca del mismo, más probabilidades habrá de lograr una recogida aséptica.

La muestra de leche debe mantenerse refrigerada desde la recogida hasta el momento del análisis bacteriológico. Para cultivos específicos puede ser necesario adoptar medidas complementarias en la toma de muestras y en el transporte.


Muestras de leche de tanque:

Para poder obtener buenos resultados en el análisis microbiológico de muestras de tanque es fundamental realizar la toma adecuadamente.

La leche deberá estar bien mezclada antes de la recogida. Si el tanque se encuentra detenido, se agitará la leche manualmente durante un mínimo de 5 minutos. El mejor momento para tomar las muestras es después del ordeño, ya que el agitador habrá estado en funcionamiento durante todo el proceso. Se obtendrán siempre por la parte alta del tanque, nunca de grifos, tubos u otros elementos, para evitar posibles contaminaciones bacterianas. Si no existiese otra alternativa, se desecharán los primeros 4-6 litros de leche. Es necesario que se mantengan bien refrigeradas durante todo el trayecto desde la explotación hasta el laboratorio de diagnóstico.

Para aumentar la sensibilidad del análisis es muy recomendable tomar muestras diariamente durante 5–6 días, mezclarlas y realizar un cultivo.


Otras muestras:

Existen otras muestras que pueden recogerse durante el ordeño para confirmar o descartar diferentes problemáticas: agua de bebida de las vacas (para determinar la potabilidad), superficie de la piel antes y después del baño desinfectante (grado de desinfección de la piel), productos de desinfección (antes y después del ordeño), cama de las vacas, trapos, utensilios utilizados durante el ordeño, vasos aplicadores, etc. Todas deben obtenerse de forma adecuada para su envío y correcto procesado posterior en el laboratorio de microbiología.

 

Identificación de microorganismos

Ante la posible presencia de gérmenes de carácter infeccioso, es de vital importancia que el tiempo transcurrido desde la toma de muestras hasta el conocimiento de los resultados microbiológicos sea lo más breve posible.

Una vez recibida en el laboratorio, la leche requiere un mínimo de 48 horas para ser procesada. La metodología habitual incluye la siembra en medios de crecimiento general y específicos para los principales grupos etiológicos. En muestras individuales la cantidad de leche sembrada es de 10-20 microlitros, mientras que en las de tanque se trabaja con 0,2 ml. de muestra, 0,2 ml. de una disolución 1:5 de leche y una solución estéril, y 0,2 ml. de una disolución 1:50. Se incuban a 37º C, realizando lecturas a las 24 y 48 horas.

Medios más utilizados para la diferenciación de grupos etiológicos:

Agar Sangre: permite el crecimiento de todo tipo de microorganismos. Sirve de ayuda para la diferenciación morfológica. Permite distinguir los diferentes tipos de hemólisis.

Agar Baird Parker: medio específico para estafilococos. Permite diferenciar entre S. aureus y SCN.

Agar Edwards: medio de cultivo específico para estreptococos. Permite diferenciar entre estreptococos esculina positivos y negativos. En ocasiones se puede observar también la hemólisis.

Agar Mc Conkey: medio específico para coliformes y Gram- en general. Permite diferenciar microorganismos lactosa positivos y negativos.

Para la identificación definitiva del agente es necesario emplear medios mucho más específicos y pruebas bioquímicas.

 

Interpretación de los resultados de los análisis microbiológicos

Los patógenos responsables de las mamitis clínicas y subclínicas que pueden observarse más habitualmente en los análisis microbiológicos de la leche son:

Contagiosos:
Staphylococcus aureus
Streptococcus agalactiae
Mycoplasma

Ambientales:
Estreptococos no agalactiae (S. uberis, S. dysgalactiae, Enterococcus faecalis y otros estreptococos)
Estafilococos coagulasa negativos
Coliformes (Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae, Enterobacter aerogenes)

En los análisis microbiológicos del tanque se deben valorar todos los gérmenes patógenos para la ubre de la vaca, ya que tienen como objetivo el seguimiento microbiológico de la leche de la explotación.

Ante muestras contaminadas o sin crecimiento lo más correcto es volver a realizar la toma en cuestión y repetir la siembra.

Análisis microbiológicos de leche de tanque

El análisis del tanque sirve para realizar un seguimiento microbiológico de la leche de la explotación. Por ello se deben valorar todos los gérmenes patógenos para la ubre de la vaca, especialmente los contagiosos. Los cultivos de leche de tanque nunca pueden sustituir a los cultivos microbiológicos individuales; de la misma forma, un cultivo de tanque puntual ofrece muy poca fiabilidad.

Para cada tipo de germen se debe realizar un recuento individual. Los objetivos a conseguir son:

Streptococcus agalactiae: ausencia total (<5 UFC/ml.). Indica la presencia o ausencia de animales infectados en la explotación.

Staphylococcus aureus: <50 UFC/ml. Determina la presencia o ausencia de animales infectados en la explotación.

Estafilococos coagulasa negativos (SCN): <300 UFC/ml.

Estreptococos no agalactiae: 500-700 UFC/ml. Se debe prestar atención a la posible presencia de S. dysgalactiae.

Coliformes: <100 UFC/ml.

Muestras contaminadas

Una muestra de leche se considera contaminada cuando en el momento de la lectura se identifica el crecimiento de más de tres gérmenes diferentes. Lo más probable es que la contaminación tenga origen en una toma deficiente. El crecimiento de S. agalactiae nunca puede ser consecuencia de una contaminación, ya que el germen no sobrevive fuera de la ubre.


Muestras sin crecimiento

Placas en las que en el momento de la lectura no se observe ningún crecimiento bacteriano. Las posibles causas de una falta de crecimiento pueden ser:

  • - presencia de antibióticos o desinfectantes en la muestra,
  • - presencia de inhibidores naturales en la leche (primeros días después del parto),
  • - eliminación natural de los microorganismos por el sistema inmunitario de la propia ubre,
  • - presencia de gérmenes que sólo crecen en medios de cultivos muy específicos y en condiciones especiales (Mycoplasma),
  • - insuficiente número de microorganismos en la muestra,
  • - microorganismos de difícil aislamiento (S. aureus, excreción irregular, etc.).

 

Introducción a los programas de control de mamitis

Aunque las causas determinantes de mamitis son siempre gérmenes patógenos procedentes del exterior, multitud de factores pueden repercutir sobre la salud de la ubre y predisponerla a padecer procesos clínicos o subclínicos.

La implantación de programas de mejora de la calidad de la leche es una práctica muy extendida entre los técnicos veterinarios. Su objetivo general es diagnosticar el origen de la problemática de las mamitis y establecer las pautas para su prevención y curación. A pesar de tener todos una base común, no existe una fórmula preestablecida para llevarlos a cabo.

Antes de diseñar un programa de control es necesario realizar una visita diagnóstica a la explotación, objetiva y exhaustiva, para precisar el origen del problema. Con las observaciones y los datos recogidos se establecerá la estrategia de trabajo (frecuencia de las visitas, muestreos, etc.) y se trazarán unos objetivos que puedan llevarse a cabo en un plazo prudencial, para evitar que decaiga la motivación del ganadero.

Todos los planteamientos de mejora del recuento celular de la leche contemplan como punto de partida la puesta en práctica de una serie de medidas de manejo indispensables:
 

  • - preparación adecuada de ubres;
  • - baño desinfectante de pezones efectivo tras el ordeño;
  • - correcto tratamiento de las mamitis clínicas;
  • - tratamiento antibiótico a todos los animales al inicio del periodo seco;
  • - buen funcionamiento y mantenimiento de la máquina de ordeño;
  • - eliminación de los animales crónicos.


Además, el éxito en el control de las mamitis conlleva el conocimiento y la observación de los parámetros que pueden actuar sobre las vacas. Unas nociones generales de nutrición, reproducción, gestión, etc. pueden servir de gran ayuda.

Posible esquema de los principales puntos a valorar en la primera visita a una explotación

Visita a la explotación durante el ordeño

Valoración del manejo de ordeño
Valoración de la salud de la ubre

- CMT
- Toma de muestras de leche
- Otras muestras

Valoración del funcionamiento dinámico del sistema de ordeño
Valoración del estado de esfínteres y piel de los pezones

Visita a la explotación después del ordeño

Distribución general del ganado en la explotación
Estado de limpieza y confort de las vacas
Toma de muestras de leche del tanque
Valoración del funcionamiento estático del sistema de ordeño
Manejo general de la explotación

Valoración de datos objetivos

Datos del RCS del control lechero
Relación CMT con DEL (días en leche), número de parto, lote de ordeño, etc.
Valoración del funcionamiento de la máquina de ordeño
Tratamientos antibióticos: secado, mamitis clínicas, mamitis subclínicas
Incidencia de enfermedades, mamitis, eliminaciones, partos, etc.
Valoración de otros parámetros de calidad de leche

Toma de decisiones

Prioridades de actuación
Puntos críticos
Seguimiento y establecimiento de objetivos