La expansión de las bacterias multirresistentes, que se ha acelerado durante los últimos años, ha creado una conciencia mundial sobre la importancia de este problema y la necesidad de poner en marcha planes de control.

Dentro de esta corriente se integra la publicación de las Directrices para una utilización prudente de los antimicrobianos en la medicina veterinaria por parte de la Comisión Europea.

El Diario Oficial de la Unión Europea incluía el 11 de septiembre pasado la publicación de las Directrices para una utilización prudente de los antimicrobianos en la medicina veterinaria de la Comisión Europea. Es la puesta por escrito de la reacción de la UE a la aparición y propagación de microorganismos resistentes, que se ha acelerado durante los últimos agravada debido a la falta de inversión en el desarrollo de nuevos antibióticos eficaces. Se calcula que las infecciones resistentes a los medicamentos causan la muerte de por lo menos 25.000 pacientes y cuestan 1.500 millones de euros en concepto de asistencia sanitaria y pérdida de productividad sólo en la Unión Europea.

Ya en 2011 la Comisión Europea lanzó un plan de acción de cinco años para hacer frente a los riesgos crecientes derivados del incremento de las resistencias a los antimicrobianos. Este plan de acción se basa en un planteamiento conjunto de acciones en Medicina y Veterinaria, integrándose en el concepto Una Salud (One Health). Con la participación de todos los sectores implicados (Administración, industria, médicos, veterinarios…) tiene como principales objetivos reforzar la prevención y el control de la resistencia a los antibióticos en los sectores humano, veterinario y alimentario, garantizar la disponibilidad de los agentes antimicrobianos y prolongar su eficacia. El plan de acción, además, pone de relieve la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra la resistencia a los antibióticos, dada la naturaleza mundial del problema, y el apoyo de la UE a organizaciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud, la Organización Mundial de Sanidad Animal, la Organización para la Agricultura y la Alimentación y la Comisión del Codex Alimentarius y su colaboración con todas ellas.

La utilización adecuada de los antimicrobianos en Medicina y Veterinaria es uno de los principales ámbitos de la política de la UE para abordar el problema de las antibiorresistencias. Así, las Directrices para una utilización prudente de los antimicrobianos en la medicina veterinaria están diseñadas para proporcionar a los Estados miembros instrucciones prácticas para la utilización prudente de los antimicrobianos en veterinaria, de conformidad con la acción 3 del plan de acción planteado en 2011 (introducir recomendaciones para el uso prudente de los antimicrobianos en Veterinaria, incluidos los informes de seguimiento necesarios).

Las directrices que se han publicado en el DOUE se aplicarán sin perjuicio de las disposiciones contenidas en el derecho nacional o de la UE y no son vinculantes para los Estados miembros ni otros terceros. Son una parte de la estrategia general de la Comisión sobre la resistencia a los antimicrobianos y se complementan con otras acciones, como la reevaluación de las autorizaciones de comercialización de los antimicrobianos, el refuerzo y la armonización de los sistemas de vigilancia y las actividades de investigación.

Publicado: 
29 de septiembre 2015