Autor: 
Luis Miguel Jiménez

En el medio ambiente es donde viven y se van a desarrollar muchas de las bacterias causantes de mastitis, por eso hay que controlarlo y procurar las mejores condiciones posibles. Además, el entorno donde están los animales va a influir en la comodidad de las vacas minimizando el estrés y por tanto mejorando la respuesta inmunitaria.

En el caso de que las vacas secas estén en cubículos, estos deben ser más anchos que los de lactación (120-125 cm), diseñados de tal manera que la vaca pueda echarse y levantarse sin dificultad, sobre una cama lo más mullida (cómoda) y limpia posible. La cama de elección será de arena ya que es donde menos microorganismos crecen. Esta
cama hay que arreglarla dos veces al día, quitando las heces existentes y echando arena limpia en la parte de detrás del cubículo. A su vez los pasillos deben estar siempre limpios, de esta manera la vaca transportará menos materia orgánica al cubículo.

En las instalaciones de cama caliente (muy usadas para vacas secas, preparto y paridera) la vaca debe tener suficiente espacio, más de 10 m2 por vaca, así se conseguirá que la vaca no esté estresada. Es necesario echar cama al menos una vez al día, en torno a 7-8 kg/vaca/día y es aconsejable la desinfección con sustancias como el superfosfato de cal dos veces por semana. Igualmente, el patio debe limpiarse dos veces por semana, para conseguir que la zona de cama no se contamine excesivamente. También hay que evitar en lo posible la acumulación de estiércol, la existencia de charcos, etc. que es donde hay más posibilidad de que existan microorganismos causantes de mastitis.

El calor ambiental produce estrés en las vacas secas y deprime su sistema inmune. Hay que facilitar la disipación del calor de la vaca mediante la ventilación pasiva de las instalaciones o mediante la ventilación forzada con aspersores y ventiladores. En 2011 Tao et al., realizaron un estudio en Florida en el que observaron que las vacas sometidas
a un estrés por calor menor durante el periodo seco (en instalaciones con aspersores y ventiladores) produjeron más leche que las que habían estado sometidas a un mayor estrés por calor. La explicación fue que las vacas menos estresadas tenían un mayor desarrollo del tejido epitelial.

La transmisión de microorganismos causantes de mastitis mediante las moscas es muy importante y por tanto se debe establecer un control frente a estos vectores durante el periodo seco.