Autor: 
Luis Miguel Jiménez

Terapia de la vaca seca en infecciones intramamarias causadas por Staphylococcus aureus

Son muchos los estudios de eficacia contra este germen, en general la eficacia está en un 50% de media (entre un 20 y un 85%). Las razones para obtener esta baja eficacia son muchas, por ejemplo la resistencia a los antibióticos, la pobre distribución del antibiótico en la ubre, la formación de microabscesos, la disminución de la fagocitosis, la capacidad de viabilidad intracelular, la generación de formas L y factores de virulencia como la expresión de polisacáridos capsulares (slime). La formación de formas L con paredes celulares defectuosas tienen la capacidad de sobrevivir y de restablecer la infección (Sears et al, 1987). La capacidad de difusión del antibiótico en la ubre se ha demostrado por métodos histológicos en cuarterones infectados por Staphylococcus aureus, donde existe una baja difusión en el lumen alveolar y una alta concentración en el tejido conectivo. Además, esta bacteria tiene una característica importante: se acumula dentro de los fagocitos y en las células epiteliales del lumen alveolar, haciéndose inaccesible a los antibióticos y comprometiendo la inmunidad de la glándula mamaria. Se han descrito muchas modalidades de terapia de la vaca seca como la terapia parenteral, la combinación de terapia intramamaria y parenteral, la infusión múltiple de terapia intramamaria (doble secado) o el uso de inmunomoduladores y vacunas. En 1990 Soback et al. en Israel compararon la eficacia del norfloxacino intramuscular, oxitetraciclina
intramuscular y cefapirina benzatina con respecto a la curación de infecciones presentes y prevención de nuevas infecciones por Staphylococcus aureus. 66,6%, 25%, 30,8% y 33,3% fue la tasa de curación de los tres tratamientos y el grupo control. La incidencia de nuevas infecciones fue del 17,1%; 9,7%; 51,7% y 29,3% respectivamente.
En otro estudio también se comprobó el uso de tetraciclinas por vía intramuscular durante cuatro días después del secado (días 7, 8, 9 y 10) junto con un tratamiento de secado convencional con cefapirina benzatina. El grupo control solo se trató con cefapirina benzatina. El uso de tetraciclinas no se ha mostrado eficaz para aumentar la tasa de curación (Erksine et al., 1994). El uso de macrólidos como la tilmicosina se ha propuesto por su capacidad de acceder a las bacterias englobadas en los fagocitos y células epiteliales. Un estudio experimental realizado por Nickerson et al., en 1999 compararon tasas de curación a los 28 días posparto en vacas a las que se les aplicó tres tratamientos diferentes el día del secado: cefapirina benzatina intramamaria, tilmicosina intramamaria y tilmicosina intramuscular en el secado y otra aplicación cuatro días después.
Las tasas de curación fueron de 78,1%; 74,2% y 9,1% respectivamente. En un estudio de campo se comparó la tilmicosina intramamaria con la cloxacilina benzatina. El porcentaje de cuarterones infectados por Staphylococcus aureus que se curaron fue de un 73% para los cuarterones tratados con tilmicosina intramamaria y de un 63% para los cuarterones tratados con cloxacilina (Dingwell et al, 2002). El problema reside en que la tilmicosina intramamaria no está autorizada.Un estudio realizado por Janosi et al., en 2001 en Hungría mostró la eficacia de curación de la espiramicina frente a Staphylococcus aureus durante cuatro días en comparación con una sola aplicación (48% frente a 14%). En 2006 se realizó otro estudio en Israel comparando la eficacia de la cefquinoma al secado (una inyección cada 24 horas y dos días) con una infusión intramamaria de nafcilina, bencilpenicilina y dihidroestreptomicina. Con la infusión intramamaria se obtuvieron mayores tasas de curación (70% frente a 28%) y menor número de nuevas infecciones (13% frente a 45%) que con el tratamiento con cefquinoma (Shpigel et al., 2006). El problema de los tratamientos vía sistémica es que no hay información sobre la farmacocinética de estos productos en la vaca seca.La aplicación múltiple de antibióticos de secado para la eliminación de infecciones causadas por Staphylococcus aureus no ha mostrado ninguna ventaja frente a la simple aplicación en el momento del secado. En un estudio (Cummins y McCaskey, 1987) se aplicó cloxacilina el día del secado, a los siete días y a los 14 días y se comparó con una sola aplicación, demostrando que había una tasa de curación muy parecida a la conseguida con la aplicación única (75,5% frente a 73,6%) pero que había menos nuevas infecciones que en el caso de una aplicación única. También hay que decir que el riesgo de contaminación es mayor y que si se ha formado el tapón de queratina el riesgo de nuevas infecciones aumentará.

 

Los factores que afectan a la curación de mastitis subclínica causada por Staphylococcus aureus son:

■■ El recuento de células somáticas en el secado: el RCS es una excelente medida de predicción de la curación de infecciones causadas por Staphylococcus aureus. Si el RCS en el secado es elevado la probabilidad de curación será inferior (Osteras et al., 1999).
■■ El número de cuarterones infectados: a mayor cantidad de cuarterones infectados menor éxito de curación (Sol et al., 1994)
■■ La edad de la vaca: a mayor edad menor será la probabilidad de curación.
■■ El manejo del rebaño: cuando los rebaños tienen incorporado un buen programa de calidad de leche que permita que exista un número elevado de animales con RCS <200.000 células/ml., el éxito de curación será mayor (Osteras et al., 1999). Estas medidas nos ayudarán a tomar decisiones en cuanto a tratar o no la mastitis subclínica causada por Staphylococcus aureus.