Secado de la vaca lechera y sus implicaciones en el bienestar

 

El secado en vacuno lechero implica, para el animal, una serie de cambios relacionados con el bienestar.

 

Por un lado, para inducir el secado se restringe el alimento a las vacas, lo que va a provocar hambre crónica; y se cesa el ordeño con la consiguiente frustración emocional por cambio de rutina. 

 

Por otro lado el secado se realiza cuando la vaca todavía produce elevadas cantidades de leche y es evidente que  la ubre no va a ser capaz de guardar toda esa leche. El resultado es el aumento de la presión intramamaria y la congestión de la ubre que tiene como consecuencias dolor y la aparición de un estado de estrés, sin olvidar la propensión que existe para contraer mastitis.

 

Hambre, frustración, estrés y dolor son los principales efectos que el secado tiene sobre el bienestar de las vacas lecheras. La siguiente infografía, a partir de una excelene ponencia del Dr. Pol Llonch de la UAB, pone en contexto los factores causantes y las consecuencias, añadiendo los indicadores con los que valoramos el grado de alteración del bienestar de la vaca. Indicadores que están basados directamente en el animal. 

 

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