Noticias Marzo 2008
|
||||||||||||||||||||||
|
[2009: Ene - Feb - Mar - Abr - May - Jun - Jul - Ago - Sep - Oct - Nov - Dic] [2008: Ene - Feb - Mar - Abr - May - Jun - Jul - Ago - Sep - Oct - Nov - Dic] [2007: Ene - Feb - Mar - Abr - May - Jun - Jul - Ago - Sep - Oct - Nov - Dic] [2006: Ene - Feb - Mar - Abr - May - Jun - Jul - Ago - Sep - Oct - Nov - Dic] [2005: Ene - Feb - Mar - Abr - May - Jun - Jul - Ago - Sept - Oc - Nov - Dic] [2004: Ene - Feb - Mar - Abr - May - Jun - Jul - Ago - Sep - Oct - Nov - Dic] [2003: Ene - Feb - Mar - Abr - May - Jun - Jul - Ago - Sep - Oct - Nov - Dic] [2002: Mar - Abr - May - Jun - Jul - Ago - Sep - Oct - Nov - Dic] |
||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||
En primer lugar, el autor recomienda tomar como referencia el porcentaje de peso vivo maduro de cada raza, considerado como un valor de desarrollo universal, con menor variabilidad que la que ofrecen los valores de referencia como la ganancia media diaria o la altura para cada raza. Una vez se dispone de valores concretos para comparar el desarrollo de las novillas, debe evitarse el sobrepeso en éstas modificando el manejo alimentario: se administra la ración justa a cada animal (puede conseguirse observando los restos que quedan en el comedero y modificando la ración en función de los mismos); se asigna un espacio de comedero a cada novilla (el apropiado para que consuma únicamente su ración); y se optimiza la composición de dicha ración para que los animales consuman la mayor cantidad de fibra, con menos ingredientes energéticos. Como resultado, se consigue una menor variabilidad en el desarrollo, así como una mayor eficiencia de la alimentación que redundará en una mayor rentabilidad de la explotación.
Los puntos críticos más comunes son los asociados a la contaminación ambiental en la que están involucrados coliformes (principalmente, E. coli), Streptococcus uberis y Staphylococcus aureus. Un punto crítico sería el tratamiento antibiótico, si no fuera efectivo (resistencias, administración inadecuada, etc.), se traduciría en la multiplicación del microorganismo en la ubre y causaría una recaída. Otro punto crítico sobre el que debe dirigirse la atención, es el periodo de secado, ya que más del 50% de lo pezones se abren una semana después del secado y un 30% a las seis u ocho semanas. Por esta razón, tras el secado conviene aplicar antibióticos que prevengan la contaminación, si es posible acompañados de la aplicación de sellos del pezón inmediatamente después para evitar la pérdida del producto medicamentoso. Finalmente, otro punto crítico que sugiere el autor es el equipo de ordeño, cuyo mantenimiento debe ser correcto para asegurar un funcionamiento adecuado, de lo contrario, el pezón puede dañarse y ser origen de infecciones.
Por esta razón, es importante que el agua sea de calidad y no tenga sabores u olores desagradables causa de rechazo en los animales. En el último estudio del Sistema Nacional de Control de Salud Animal realizado en EE UU por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), se detectó que el microorganismo con mayor prevalencia, entre los patógenos causantes de mamitis, era Staphylococcus aureus que alcanzaba el 43%. Esta prevalencia podría ser aún mayor, según afirma Jason Lombard, epidemiólogo de este departamento, ya que tan sólo se tomó una muestra del tanque general de leche de cada explotación, por lo que algunas vacas infectadas podrían haberse excluido.
Durante estos años, el país ha sido testigo de una concentración de animales y, en consecuencia, de la producción en las explotaciones: el número de explotaciones con más de 500 vacas actualmente se encuentra en un 5%. Un 5% que aglutina al 46,7% del total de vacas lecheras, mientras en 1996 las granjas con más de 500 animales correspondía al 29%. Esto significa que las granjas han aumentado considerablemente su tamaño. Se reduce el número de explotaciones y levemente el número de animales totales, pero la producción por granja se mantiene, consecuencia de un incremento considerable de la producción. Esto es el resultado de una mejora significativa del rendimiento por animal que ha supuesto un incremento de 1.583 kg (de 7.395 kg en 1996 a 8.978 kg en 2006).
La EDA considera que la aplicación de unas medidas transitorias permitirá adaptarse a las compañías al nuevo mercado liberalizado. Dentro de estas medidas, una de las que se contemplan es la elaboración de un calendario en el que quede patente la evolución (en porcentajes) del incremento de las cuotas hasta su desaparición. Adicionalmente, la EDA ha solicitado a la CE que considere con atención la producción de leche en zonas vulnerables (como la montaña); que valoren las repercusiones del incremento de los precios asociados a los biocarburantes que afectan al sector lechero; y en último término manifiesta su apoyo a la financiación del almacenamiento privado propuesta por la comisaria europea de Agricultura.
A pesar de estas observaciones, la veterinaria Ruth Zadoks de los Servicios de Producción de Leche de Calidad de la Universidad de Cornell, manifestó durante la reunión anual del Nacional Mastitis Council, que recuentos tan bajos no eran un inconveniente para las explotaciones, pues se había observado que podían reducirse los recuentos de células sin incrementar los riesgos de mastitis clínica. Predicciones optimistas frente a la mamitis
La leche será de gran calidad en numerosas regiones del mundo, consecuencia de los programas de control de mamitis que premian la reducción de los recuentos de células somáticas y de la concienciación de los productores, que se han dado cuenta de la importancia que tiene la calidad inicial de la leche en el producto final. Sirva como ejemplo, el caso de Noruega y Suecia, que ya han reducido sus recuentos de células somáticas a una media de 100.000 células/ml. Además, manifestó que el microorganismo causante de mamitis Streptococcus agalactiae desaparecería en Europa, Canadá y Nueva Zelanda, consecuencia del éxito de los tratamientos aplicados.
El fotoperiodo largo (16-18 horas de luz) frente a un fotoperiodo corto (6-8 horas), aplicado desde el destete a la pubertad, consigue tasas de crecimiento mayores. Las vacas eran más altas y tendían a ser más magras que las que fueron expuestas al fotoperiodo corto. También alcanzaron antes la pubertad (alrededor de un mes antes) sin alterar su crecimiento. En términos productivos, los animales tratados produjeron más de 2,3 kg de leche diarios en comparación con las que no fueron sometidas a una mayor exposición lumínica. El autor recomienda que este manejo se inicie en el destete o antes, si es posible, y se prolongue hasta la pubertad. Después, ya no es necesario. No obstante, las horas de luz se reducirán a 8 horas dos meses antes del parto. De esta manera, se aumenta la producción de leche de igual manera que se consigue que la producción en la siguiente lactación se mejore en las vacas secas. En cuanto a la intensidad y tipo de luz, el autor afirma que 160-215 lux es suficiente. Las lámparas que pueden emplearse pueden ser fluorescentes, halógenas, e incluso de alta presión de vapor de sodio. Debe tenerse en cuenta, sin embargo, la altura a la que se encuentra el techo y el lugar en el que se colocarán para conseguir la mayor eficiencia.
Los casos de eliminación más caros son los de novillas primerizas, porque todavía no se ha recuperado la inversión realizada en ellas (no se consigue hasta pasados los dos tercios de la primera lactación, e incluso la segunda lactación). La tasa de reposición de un 6% sería el objetivo a tener marcado (tasa de reposición= nº de vacas que abandonan el rebaño/media del nº de vacas en el rebañox100) y en este artículo se propone un plan de actuación para reducir la tasa de reposición a resultados óptimos. David Rhoda, veterinario en Wisconsin (EE UU), propone este plan que trata de evitar que una vez los animales han parido, se reúnan en una nave donde se pierde toda información relativa a ellos. Recomienda aplicar categorías (C y D) a estos animales. De esta manera, se puede hacer un seguimiento de los animales que han sufrido ciertas patologías y supervisar con mayor atención su evolución. En el futuro, las observaciones realizadas se podrían utilizar para controlar o reducir ciertas patologías en la explotación, lo que en último término repercute en la salud de las vacas en lactación. La experiencia ha funcionado en explotaciones comerciales en las que se ha conseguido con el tiempo reducir la tasa de animales eliminados o muertos en los primeros días de lactación del 25 al 6%.
|
||||||||||||||||||||||
|
|
|
| © Boehringer Ingelheim España, S.A. Div. Veterinaria | Modificado el: 02-Ene-2009 |