Abstracts - Julio 2007


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Historial inusual e inicio de signos clínicos de un caso de mastitis y artritis por Mycoplasma bovis en vacas de primera lactación en un rebaño lechero comercial cerrado

Lactación y secado, nuevas perspectivas en vacuno lechero

Diagnóstico de mastitis por ultrasonografía en vacas lecheras

Esporas de Bacillus cereus en explotaciones de vacuno lechero: factores que intervienen en la contaminación de la leche cruda

Eficacia de la combinación lactoferrina-penicilina para tratar la mastitis producida por Staphylococcus aureus resistente a los β-lactámicos

Función de las células de la glándula mamaria bovina: estudio preliminar sobre la interdependencia de cuarterones sanos e infectados

Evaluación de los componentes lácteos durante toda la lactación en cuarterones sanos

Utilizar DCAD para manejar el estrés por calor en el ganado lechero

Prevalencia de la resistencia antimicrobiana de Salmonella en explotaciones lecheras del mediooeste y norte de EE UU

Infecciones intramamarias en novillas al inicio de la lactación a partir de infusiones intramamarias de pirlimicina clorhidrato o penicilina-novobiocina realizadas en el primer ordeño tras el parto


Historial inusual e inicio de signos clínicos de un caso de mastitis y artritis por Mycoplasma bovis en vacas de primera lactación en un rebaño lechero comercial cerrado

Unusual history and initial clinical signs of Mycoplasma bovis mastitis and arthritis in first-lactation cows in a closed commercial dairy herd

D. J. Wilson, R. T. Skirpstunas, J. D. Trujillo, K. B. Cavender, C. V. Bagley, R. L. Harding

J. Am. Vet. Med. Ass. 230 (10): 1519-1523

En este artículo se describe una presentación de mastitis por micoplasmas en 9 vacas lecheras en primera lactación de una explotación cerrada.

Los hallazgos clínicos, observados entre los días 7 y 21 posparto, eran inflamación de la articulación carpal con edema subcutáneo difuso que se extendía desde las articulaciones metacarpofalángicas a las carpales, provocando cojera a los animales.

Los análisis se realizaron a partir de muestras de leche procedentes del tanque y de muestras individuales (líquido sinovial de las articulaciones afectadas y de pulmón y bazo de un animal muerto) que mostraron resultados positivos a Mycoplasma spp. El diagnóstico se completó con estudios de PCR realizados a partir del líquido articular y de los tejidos pulmonares, lo que permitió confirmar la infección por Mycoplasma bovis.

El tratamiento aplicado a los animales consistió en inyecciones intramusculares de flunixin meglumine y dexametasona durante 3 días. Ninguna de las vacas respondió al tratamiento (3 murieron y las 6 restantes fueron sacrificadas), por lo que se recomendó la realización de nuevos cultivos a partir de leche de tanque y de los animales en lactación para detectar posibles portadores de mastitis subclínicas.

Este estudio pone de manifiesto el riesgo que supone el retraso en el diagnóstico de un proceso que se manifiesta de forma atípica con cojeras acompañadas de inflamación de las articulaciones cárpales y metacarpofalángicas y edema en las porciones finales de las extremidades anteriores o poliartritis, ya que puede favorecerse la presencia de portadores subclínicos crónicos de la enfermedad y ocasionar importantes pérdidas económicas. Ante hallazgos similares que induzcan a pensar en un proceso causado por micoplasmas, los autores recomiendan un estudio urgente y detallado que confirme o descarte el diagnóstico inicial.

Lactación y secado, nuevas perspectivas en vacuno lechero

F. Sérieys

Le Point Vétérinaire, nº 275

El mayor detalle con el que se conoce la fisiología de la glándula mamaria actualmente puede ser utilizado para dirigir el manejo productivo de los animales. Se sabe que el número de células mamarias secretoras del tejido mamario y su renovación están influenciados por el estado fisiológico y las condiciones zootécnicas de la explotación, de manera que podría conseguirse un mejor rendimiento de los animales considerando estos aspectos.

El conjunto de todos los parámetros repercute en la producción individual, en la forma de la curva de lactación, en la ingesta al inicio de la lactación, en el balance energético, en las alteraciones metabólicas, en la fertilidad y en la longevidad.

Algunos de estos aspectos, especialmente los que suponen un inconveniente, como son los problemas metabólicos o la infertilidad, podrían ser modificados a través del manejo individual de los animales expuestos a un mayor riesgo. Por ejemplo, en vacas de primera lactación con una producción relativamente alta estaría justificado retrasar la reproducción; o en vacas multíparas con riesgos elevados de problemas metabólicos al inicio de la lactación o de infertilidad podría reducirse el periodo de secado a 30 o 40 días.

En el caso del rebaño, el objetivo consistiría básicamente en adaptar las lactaciones a una conducta alimentaria económica como es el pasto.

Diagnóstico de mastitis por ultrasonografía en vacas lecheras

J. Lagger, S. Audisio, M. Zappa, R. Sosa, S. Audisio (h), A. Otrosky, M. Felice, P. Chiaradía y L. Mariano.

Vet. Arg. 2007, 24 (231): 13-20

El objetivo de este trabajo era conocer la utilidad de la técnica ultrasonográfica (ecografía) para evaluar el tamaño, forma y ecogenicidad de los tejidos de la ubre como información complementaria para el diagnóstico de mastitis en vacas lecheras.

Para ello, se tomaron muestras de leche de 77 vacas. Se realizó una mezcla con todas ellas y se estudió el contenido en grasa butírica, proteínas, lactosa, sólidos totales y sólidos no grasos de la muestra resultante. Además, se realizó el recuento de células somáticas y de unidades formadoras de colonias. A cuatro de los animales seleccionados, se les realizó, adicionalmente, estudios ecográficos antes y después del ordeño.

Los resultados obtenidos pusieron de manifiesto la posibilidad de utilizar esta técnica para realizar el diagnóstico de mastitis, al posibilitar la identificación de tejidos inflamados y fibrosos compatibles con este proceso. El preordeño sería el momento más adecuado para llevar a cabo el estudio al aportar una información más detallada del estado de la glándula mamaria. Los autores, sin embargo, consideran necesario ampliar los conocimientos con respecto a esta técnica para conseguir una evaluación más precisa del proceso patológico.

Esporas de Bacillus cereus en explotaciones de vacuno lechero: factores que intervienen en la contaminación de la leche cruda

M. Magnusson, A. Christiansson and B. Svensson

J. Dairy Sci. 2007. 90: 2745-2754

En este artículo se establecen las posibles fuentes de contaminación de la leche cruda a partir de las esporas de Bacillus cereus presentes en diferentes puntos de la explotación lechera.

Para poder determinarlas se comparó la presencia de esporas de B. cereus en el material de la cama limpio y usado, en el aire, en las heces y en el agua de aclarado del sistema de ordeño con el nivel de esporas del tanque general de leche de siete explotaciones.

En cuatro de las explotaciones estudiadas se encontraron altos niveles de esporas (>100 esporas/l) en leche cruda. En cuanto a la contaminación del pienso, heces y aire era demasiado pequeña como para constituir un riesgo para la calidad de la leche. En el caso del agua de aclarado de la instalación de ordeño, se encontró una mayor cantidad (>322 esporas/l), así como en el material de la cama, especialmente en aquellos cubículos con más de 5 cm de serrín. En la mayoría de los casos, en las camas de serrín usadas se encontraron niveles que alcanzaban las 87.000 esporas/g, obteniéndose una correlación positiva entre el contenido en esporas de la cama usada y el contenido en leche (r= 72). En este sentido, los resultados obtenidos mediante la técnica de PCR aplicada a cepas aisladas de B. cereus a partir de muestras de diferente procedencia pusieron de manifiesto que el material de la cama era la principal fuente de contaminación.

Una experiencia paralela, en la que el alimento fue la fuente de infección por B. cereus, mostró que existía una correlación positiva entre las esporas presentes en la ración y las heces y entre las heces y la leche (r= 0,78).

Los resultados obtenidos son evidencia clara de que el pienso contaminado puede ser una fuente importante de contaminación por esporas para la leche cruda si el número de esporas eliminadas con las heces supera las 100.000 por gramo.

Eficacia de la combinación lactoferrina-penicilina para tratar la mastitis producida por Staphylococcus aureus resistente a los β-lactámicos

D. Petitclerc, K. Lauzon, A. Cochu, C. Ster, M. S. Diarra and P. Lacasse

J. Dairy Sci. 2007. 90: 2778-2787

El objetivo de este trabajo fue comparar la efectividad de dos tratamientos intramamarios: penicilina G (PG) exclusivamente o la combinación PG y lactoferrina bovina (LFb).

Esta valoración se realizó a partir de los resultados obtenidos en diferentes pruebas realizadas con vacas infectadas experimentalmente con Staphylococcus aureus altamente resistente a antibióticos β-lactámicos y causante de mastitis subclínicas crónicas.

En primer lugar, se comprobó que la PG por sí sola no podía curar la infección. En segundo lugar, se comprobó la eficacia de varios tratamientos en 19 vacas infectadas experimentalmente con la cepa de S. aureus. Se asignó al azar a cada cuarterón uno de los cuatro tratamientos a valorar: 1) buffer citrato; 2) 100.000 UI de PG; 3) 1 g de LFb; y 4) 1 g de LFb y 100.000 UI de PG. El tratamiento se aplicó, por vía IM, dos veces al día durante 5 días. Adicionalmente, se llevó a cabo otra prueba para valorar la eficacia de un tratamiento sobre el periodo de lactación siguiente. La prueba consistía en infectar experimentalmente a 20 vacas gestantes un mes antes de aplicarles el secado. Una vez instaurada la infección se secaron y se aplicó, a los cuarterones vía IM y dos veces al día durante 7 días, uno de los dos tratamientos siguientes: 100.000 UI de PG o 250 mg de LFb + 100.000 UI de PG. En todos los casos, se controló la concentración de bacterias y los recuentos de células somáticas a partir de las muestras de leche. La tasa de curaciones se determinó con muestras de leche tomadas 3 y 4 semanas tras el inicio del tratamiento.

En el caso de la segunda prueba, los resultados mostraron que la tasa de curación fue superior para el tratamiento en el que se combinó la PG y la LFb al alcanzar el 45,5% de los casos (los tratamientos con PG o LFb por separado, obtuvieron tasas de curación del 9,1 y 11,1%, respectivamente). En lo que respecta a la prueba en la que se infectó a vacas gestantes, esta tasa fue mayor para el tratamiento que combinaba PG y LFb (33,3%) comparada con la administración de PG únicamente (12,5%).

Los autores concluyen que la combinación de PG y LFb es efectiva frente a mastitis estables producidas por S. aureus resistente a los antibióticos β-lactámicos, consiguiéndose tasas de curación 3 a 5 veces mayores.

Función de las células de la glándula mamaria bovina: estudio preliminar sobre la interdependencia de cuarterones sanos e infectados

Cell function in the bovine mammary gland: a preliminary study on interdependence of healthy and infected udder quarters

Roswitha Merle, Anke Schröder and Jörn Hamann

J. Dairy Res. 2007, 74: 174-179

Los mecanismos de defensa de la ubre, todavía no se conocen completamente. La estructura anatómica de la ubre implica que la infección de un cuarterón no influencia el nivel de inmunidad del resto de los cuarterones. Para comprobar esta hipótesis, se comparó las reacciones inmunes que tienen lugar en un cuarterón en respuesta al ataque microbiano mediante la aplicación de la técnica de quimioluminiscencia.

Para desarrollar este trabajo se tomaron muestras de leche de 140 cuarterones mamarios de 36 vacas. De estas muestras, se analizaron los recuentos de células somáticas (RCS), los recuentos diferenciales de células, la viabilidad de los polimorfonucleares (PMN) y la quimioluminiscencia. Los cuarterones con recuentos superiores a 100.000 células/ml y libres de patógenos se definieron como no infectados, y todos los cuarterones restantes se consideraron infectados. Las vacas se clasificaron citológicamente en tres grupos: A) animales sanos con RCS < 100.000 cél./ml, n= 11; B) vacas con mastitis moderada y RCS entre 100.000 y 400.000 cél./ml en, al menos, un cuarterón, n= 8; y C) vacas con mastitis grave, RCS>400.000 cél./ml en mínimo un cuarterón, n= 17. Los cuarterones infectados y sanos de los grupos B y C se analizaron por separado.

Los resultados mostraron que la viabilidad mostrada por los PMN era significativamente (P= 0,0012) inferior en el grupo A (72,6%) que en los cuarterones sanos del grupo C (84,0%). Cuando se redujo el límite de los recuentos celulares en los cuarterones sanos a menos de 50.000 cél./ml (grupo A: todos los cuarterones de la ubre) mostraron diferencias llamativas entre las muestras de los grupos B y C: además de modificar los recuentos diferenciales de células y las viabilidades, la quimioluminiscencia del grupo B era 2.929 unidades CL/millón de PMN, marcadamente inferior a la de los otros grupos (5616 unidades CL/millón de PMN en grupo A y 6.445 unidades CL/millón de PMN en el grupo C).

Estos resultados indican que la infección de un cuarterón mamario influye en la actividad celular del cuarterón contiguo. Cuando el umbral de recuentos de células somáticas para los cuarterones sanos se redujo a 50.000 cél./ml, se manifestaron mayores diferencias en la actividad celular entre las ubres sanas y los cuarterones sanos de ubres infectadas.

Evaluación de los componentes lácteos durante toda la lactación en cuarterones sanos

Evaluation of milk components during whole lactation in healthy quarters

R. Piccinini, E. Binda, M. Belotti, V. Daprà and A. Zecconi

J. Dairy Res (2007), 74: 226-232

En este trabajo se evalúa de qué modo los componentes lácteos relacionados con las defensas inmunes (lisozima, lactoferrina y γ-globulinas) y con la inflamación (recuentos de células somáticas, N-acetil-β-glucosaminidasa, y albúmina) intervienen en los procesos infecciosos mamarios. El estudio consistió en el análisis de 41 cuarterones mamarios y 685 muestras de 24 vacas: 534 muestras se definieron negativas (78,0%), 93 positivas (13,5%) y 58 (8,5%) se consideraron subclínicas.

Los estudios estadísticos mostraron que los días en leche (DEL), la edad (primíparas o multíparas), el rebaño y la interacción entre el rebaño y los DEL influían significativamente, con muy pocas excepciones, sobre todos los marcadores estudiados. Los resultados de los análisis realizados con muestras de cuarterones negativos antes de la primera aparición del proceso o de la infección subclínica y de los cuarterones no infectados durante el estudio mostraron que el rebaño, los DEL, y el estatus sanitario del grupo también tenían una considerable influencia en la mayor parte de los marcadores. Además, las vacas primíparas demostraron que tenían mayores niveles de dichos marcadores que las multíparas.

Por otra parte, se confirmó que los tejidos mamarios son una importante fuente de ciertos elementos inmunes como demuestra la inconsistencia entre los recuentos de células somáticas y los valores obtenidos para la N-acetil-β-glucosaminidasa (NAGasa), la lisozima y la lactoferrina.

De este estudio se extrae que los cuarterones con altos niveles de NAGasa, lisozima y γ-globulinas, expuestos a bacterias, no desarrollan mastitis. En consecuencia, los patógenos podrían inducir el desarrollo de una infección intramamaria subclínica en momentos en los que estos componentes se encuentran en bajas concentraciones.

Utilizar DCAD para manejar el estrés por calor en el ganado lechero

Learn haw to use DCAD to manage heat stress in lactating cows

Schoonmaker, K.

Dairy Herd Management, febrero 2007

Los efectos negativos en la producción lechera del ganado vacuno provocados por el estrés por calor pueden reducirse mediante un adecuado manejo de la ración modificando la diferencia dietética catión/anión (DCAD). Los nutricionistas utilizan dos tipos de ecuación que consideran una determinada cantidad de ciertos cationes y aniones en la dieta para modificar dicha diferencia. Las fórmulas utilizadas son:

(DCAD)=N+ + K+ - Cl- - S- o DCAD=N+ + K+ - Cl- , las unidades utilizadas en esta ecuación son los miliequivalentes (mEq) por 100 gramos de materia seca (MS) en el alimento.

Con la llegada del verano, los nutricionistas han de hacer que la diferencia sea positiva, ya que las vacas en lactación sometidas a estrés por calor son más susceptibles de padecer acidosis. La razón reside en que las vacas jadean más rápidamente en condiciones de altas temperaturas favoreciendo una mayor pérdida de dióxido de carbono. Se reducen así las reservas de este elemento en el organismo y, por lo tanto, la capacidad para tamponar el pH sanguíneo.

Cuando la diferencia de la ecuación se hace positiva, se consiguen mayores niveles de bicarbonato en sangre. Se mejora la capacidad tampón de la sangre y se reduce el riesgo de acidosis. Como resultado final se consigue mejorar la ingesta de materia seca de la vaca en lactación y, en definitiva, la producción en una situación de estrés por calor.

Según un estudio de la Universidad de Georgia, el valor de DCAD debe encontrarse para obtener resultados óptimos en la producción entre los +40 mEq por 100 g de materia seca y los +25 mEq (según la fórmula de los cuatro elementos). Este valor se conseguiría con las siguientes cantidades: K+ = 1,5-1,8% de MS; N+= 0,4-0,6%; Cl- = 0,3-0,35; y el sulfuro en los niveles recomendados.

Prevalencia de la resistencia antimicrobiana de Salmonella en explotaciones lecheras del mediooeste y norte de EE UU

Prevalence of antimicrobial resistance among Salmonella on midwest and northeast USA dairy farms

K.A. Ray, L.D. Warnick, R.M. Mitchell, J.B. Kaneene, P.L. Ruegg, S.J. Wells, C.P. Fossler, L.W. Halbert and K. May

Prev Vet Med 2007 79 (2-4): 204-223

El objetivo de este estudio fue determinar la prevalencia de resistencia antimicrobiana que presentaban las cepas de Salmonella procedentes de 129 rebaños lecheros de diferentes estados de EE UU.

De las cepas de Salmonella obtenidas a partir de los animales o de las instalaciones se determinó el serogrupo y la sensibilidad a 14 antibióticos (técnica de microdilución en caldo de cultivo): amoxicilina/ácido clavulánico, ampicilina, ceftiofur, ceftriaxona, cefalotina, cloranfenicol, ciprofloxacina, gentamicina, kanamicina, ácido nadilíxico, estreptomicina, sulfametoxazole, tetraciclina y trimetoprim/sulfametoxazol.

De las 1.506 cepas expuestas a la concentración mínima inhibitoria de estos antibióticos, el 81,2% eran sensibles a todos los antibióticos, y en el 81,6% de las explotaciones el modelo de resistencia antimicrobiana predominante era de sensibilidad a todo el espectro testado. En el 23,6% de las granjas se encontró, como mínimo 1 cepa de Salmonella resistente a 5 o más antibióticos. Los fenotipos resistentes eran más comunes en microorganismos del serogrupo B y E1 y en muestras procedentes de terneros y vacas enfermas identificadas por los ganaderos. Los antibióticos frente a los cuales, las cepas de Salmonella mostraron mayor resistencia fueron: tetraciclina, estreptomicina y/o ampicilina. Ninguna muestra fue resistente a ceftriaxona (aunque 13 se encontraban en un margen intermedio) y muy pocas cepas fueron resistentes a ciprofloxacina (n=1), ácido nadilíxico (n=5) o a la combinación trimetoprim/sulfametoxazol (n=7).

Infecciones intramamarias en novillas al inicio de la lactación a partir de infusiones intramamarias de pirlimicina clorhidrato o penicilina-novobiocina realizadas en el primer ordeño tras el parto

Intramammary infections in heifers during early lactation following intramammary infusion of pirlimycin hydrochloride or penicillin-novobiocin at the first milking after parturition

S.P. Oliver, S.I. Headrick, B.E. Gillespie, M. J. Lewis, D.L. Johnson, K.C Lamar, H. Moorehead, H.H. Dowlen and J.W. Hallberg

J. Dairy Res (2007), 74: 211-217

Este estudio se realizó para determinar si el tratamiento antibiótico de la ubre, una vez se realiza el primer ordeño tras el parto, es efectivo para reducir el porcentaje de cuarterones mamarios infectados al inicio de la lactación.

Para llevarlo a cabo, se utilizaron novillas de la raza Holstein y Jersey que se distribuyeron en tres grupos para administrarles tres tipos de tratamiento: 1) grupo control al que no se realizó la infusión intramamaria; 2) infusión intramamaria de todos los cuarterones con pirlimicina clorhidrato tras el primer ordeño posparto; y 3) infusión intramamaria de todos los cuarterones con novobiocina sódica y penicilina G procaína, también aplicada después del primer ordeño.

Prácticamente, el 93% de las novillas Jersey (40/43) y el 73% de los cuarterones (125/171) estaban infectados en el momento en que se realizó el primer ordeño. Casi el 77% de los cuarterones (33/43) se curaron con la administración de pirlimicina; el 61,8% (21/34) de las vacas a las que se administró la combinación penicilina-novobiocina se recuperaron; y el 39,6% (19/48) de las infecciones que afectaron al grupo control curaron espontáneamente. Se observaron menos infecciones en las ubres de novillas Jersey tratadas con las combinaciones antibioticas evaluadas que en el grupo control.

En el caso de las novillas de la raza Holstein, el 89% de las novillas (32/36) y el 52,8% de los cuarterones (76/144) estaban infectados en el momento del primer ordeño. Aproximadamente, el 57% (12/21) de los cuarterones se curaron con el tratamiento a base de pirlimicina; el 41,4% (12/29) sanaron con la combinación penicilina-novobiocina; y el 23,1% (6/26) de las infecciones desaparecieron espontáneamente en el grupo no tratado. En el caso de las novillas de esta raza, se observaron significativamente menos infecciones en las ubres tratadas con pirlimicina que en las ubres del grupo control. Sin embargo, los resultados obtenidos con la administración de la combinación penicilina-novobiocina no variaron de forma significativa con respecto a la evolución de las infecciones en el grupo control.

Los microorganismos aislados con mayor frecuencia en las novillas de los dos rebaños fueron: estafilococos coagulasa negativos, Streptococcus uberis y S. dysgalactiae subespecie dysgalactiae.


© Boehringer Ingelheim España, S.A. Div. Veterinaria Modificado el: 02-Mar-2009