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Efectos de la estabulación, el manejo y la salud de novillas lecheras en la salud de la ubre durante la primera lactación en el sudoeste de Suecia
Effects of Housing, Management, and Health of Dairy Heifers on First-Lactation Udder Health in Southwest Sweden
C. Svensson, A.-K. Nyman, K. Persson Waller and U. Emanuelson
J. Dairy Sci. 89:1990-1999
Para realizar este estudio, se recogieron datos relacionados con la salud, manejo y estabulación desde el nacimiento al primer parto de 2.126 novillas procedentes de 107 rebaños lecheros del sudoeste de Suecia. La información se tomó en visitas quincenales realizadas por veterinarios, y adicionalmente, del programa oficial de control lechero y de salud.
Tras un estudio inicial, se procedió a conocer los factores asociados a la incidencia de mastitis clínica tratada por un veterinario (MCTV) en el periodo entre los 7 días preparto y los 30 días posparto (primer parto) y a recuentos de células somáticas elevados (RCS ≥ 200.000 células/ml) en el primer test de ordeño tras el primer parto, mediante un análisis de regresión logística a dos niveles (animal y rebaño). El riesgo de incidencia de MCTV durante el periodo completo de la primera lactación (305 días) fue de 10,8%. El 10% de los animales enfermos tuvo más de un caso de mastitis clínica y el 51% del total de los casos tuvo lugar entre los 7 días preparto y los 30 días posteriores. La tasa de incidencia de MCTV, durante el mismo periodo, fue de 1,13 casos por cada 100 vacas y mes. En total, el 18,1% de los animales tenía recuentos de células somáticas elevados en el primer test de ordeño (media 21 días) tras el parto. La MCTV que aparecía en el periodo 7 días preparto a 30 días posparto estaba asociada a una incidencia global de mastitis más alta en el rebaño y a problemas reproductivos (p. ej. retención de placenta, endometritis, piometra, distocia o parto gemelar).
El riesgo de RCS elevados aumentaba conforme lo hacía el porcentaje de vacas que, en algún momento durante el año, había tenido una valoración de patología mamaria mayor (RCS aumentados de forma crónica). Otros factores asociados a un riesgo aumentado de RCS fueron el incremento en la cantidad de concentrado administrado a las novillas entre los 11 y los 16 meses de vida, el cambio a estabulación cerrada el día del parto en lugar de unos días antes y el uso de medidas restrictivas en el ordeño. Además, el índice de crecimiento desde el nacimiento al destete y algunas variables relacionadas con la alimentación (p. ej. cantidad de concentrado y tipo de forraje suministrado) estaban asociados con MCTV en el periodo 7 días preparto y 30 posteriores o con RCS elevados en el primer test de ordeño en los análisis de univarianza realizados.
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Intervalos más amplios entre ordeños alteran la permeabilidad epitelial mamaria y la capacidad de la ubre para extraer nutrientes
Longer Milking Intervals Alter Mammary Epithelial Permeability and the Udder’s Ability to Extract Nutrients
E. Delamaire and J. Guinard-Flament
J. Dairy Sci. 89:2007-2016
Intervalos más amplios de ordeño reducen la producción de leche y modifican su composición. Con el objetivo de mejorar nuestro conocimiento acerca de la regulación de la producción de leche y de su composición, se realizó un estudio para establecer las curvas de comportamiento en la extracción de nutrientes por la glándula mamaria y en la permeabilidad del epitelio mamario en respuesta al incremento en los intervalos de tiempo entre ordeños.
Cuatro vacas multíparas lactantes se ordeñaron a intervalos de 8, 12, 16 o 24 horas durante 7 días. Entre los intervalos de ordeño de 8 a 24 horas, las producción de leche y los niveles de proteína láctea cayeron siguiendo una curva de 38,2 a 29,2 kg/día y de 1.086 a 827 g/día, respectivamente. La producción de grasa láctea, se redujo linealmente de 1.475 a 1.235 g/día. Indicadores de la apertura de las uniones epiteliales estrechas aumentó linealmente con el aumento de los intervalos entre ordeño: la BSA en leche aumentó de 148 a 207 mg/l y la lactosa plasmática aumentó de 22,9 a 32,9 mg/l. La capacidad de la glándula mamaria para extraer nutrientes se redujo con el aumento del periodo entre ordeños. Las tasas de extracción de glucosa, β-hidroxibutirato, y el glicerol total disminuyeron significativamente con el incremento del intervalo entre ordeños (de 27,2 a 23,3%, de 42,3 a 34,4% y de 36,6 a 30,8%, con 8 y 24h entre ordeños, respectivamente), y no fueron significativos para el α-amino nitrógeno (de 23,2 a 20,0%). La tasa de extracción para el acetato se mantuvo constante. Por otra parte, la extracción de precursores de grasa láctea aparentemente se vieron menos afectados por esta regulación que los precursores de la proteína láctea y la lactosa, lo que en parte podría explicar porqué la producción de leche y de proteína láctea disminuyeron más que la producción de grasa láctea. Las diferencias arteriovenosas de β-hidroxibutirato y de glicerol total permanecieron constantes, mientras las de glucosa se redujeron significativamente de 0,98 a 0,87 ± 0,05 mmol/l, al contrario que para el α-amino nitrógeno (0,74 a 0,64 ± 0,12 mmol/l).
Como resultado, la capacidad de la glándula mamaria para extraer nutrientes parece estar regulada negativamente, lo que explica en parte, la reducción de la producción diaria de leche observada en respuesta a intervalos entre ordeño más amplios.
BSA: Albúmina sérica bovina
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La producción de leche de vacas en primera lactación puede aumentarse con un fotoperiodo más prolongado durante la prepubertad
Exposure to Long-Day Photoperiod Prepubertally May Increase Milk Yield in First-Lactation Cows
A. G. Rius and G. E. Dahl
J. Dairy Sci. 89:2080-2083
La exposición a largos fotoperiodos (días largos) aumenta el crecimiento de los tejidos mamario y magro en novillas si se compara con fotoperiodos cortos (días cortos). Se desconoce si estos factores influencian la producción de leche, de modo que para confirmar la hipótesis de que la exposición prepuberal a largos fotoperiodos podría aumentar la producción de leche, un grupo de novillas prepuberales se expusieron hasta el inicio de la pubertad a un fotoperiodo largo [16h luz: 8h oscuridad; n= 16 (G1)] y otro grupo a un fotoperiodo corto [8h luz: 16h oscuridad; n= 16 (G2)]. En la pubertad, las novillas se mezclaron y estabularon en condiciones lumínicas naturales y con un manejo nutricional estándar para novillas lecheras. Las novillas se cruzaron de acuerdo con su peso corporal (PC: 385 kg) y con su altura a la cruz (AC: 132 cm). En el parto, se evaluó el PC, la AC y la altura de la cadera. Por otra parte, se utilizaron los registros de la Asociación de Mejora de Rebaños Lecheros para evaluar la producción de leche, los componentes lácteos y los recuentos de células somáticas.
En relación con el fotoperiodo corto (n= 12), las novillas del G1 (n= 10) tuvieron una mayor altura a la cruz (próxima a 2,4 cm) y un mayor peso corporal (alrededor de 55 kg más). Comparadas con las novillas sometidas a menores periodos de luz, las novillas del G1 tendían a producir más leche durante la primera lactación (se estimaron 750 kg, grasa láctea corregida en los 305 días que duró dicha lactación).
En conclusión, las novillas expuestas a fotoperiodos más prolongados durante la fase de crecimiento prepuberal eran más altas y pesadas y tendían a producir más leche durante la primera lactación que las novillas con periodos de luz más breves.
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Efectos de la terapia antibiótica mamaria preparto en la salud de la ubre, en la producción de leche y en las condiciones reproductivas de novillas lecheras
Effects of Prepartum Intramammary Antibiotic Therapy on Udder Health, Milk Production, and Reproductive Performance in Dairy Heifers
A. A. Borm, L. K. Fox, K. E. Leslie, J. S. Hogan, S. M. Andrew, K. M. Moyes, S. P. Oliver, Y. H. Schukken, D. D. Hancock, C. T. Gaskins, W. E. Owens and C. Norman
J. Dairy Sci. 89:2090-2098
El objetivo de este estudio era confirmar la hipótesis de que la terapia antibiótica intramamaria preparto puede curar infecciones existentes, lleva a un incremento de la producción de leche, reduce los recuentos celulares y mejora la condición reproductiva.
Para ello se utilizaron los datos de 561 novillas preparto procedentes de 9 rebaños ubicados en 6 estados americanos y una provincia canadiense. Durante los días 10 a 21 previos a la fecha estimada de parto, se recogieron secreciones mamarias de cada cuarterón. Un grupo de novillas recibió terapia antibiótica intramamaria consistente en la inoculación, en cada cuarterón, de un preparado antibiótico comercial que contenía cefapirina. El segundo grupo de novillas constituyó el grupo control y no recibió tratamiento.
En términos generales, el 34,1% de los cuarterones mamarios se infectó previamente al parto con patógenos responsables de mastitis y el 63,4% de las novillas tuvo como mínimo un cuarterón infectado. Los estafilococos coagulasa-negativos (ECN) causaron la mayor parte (74,8%) de las infecciones intramamarias preparto. Los estafilococos coagulasa-positivos, los estreptococos ambientales y los coliformes fueron los responsables del 24,5% de las infecciones preparto. El tratamiento fue efectivo de forma significativa de acuerdo con el índice de curación observado en los cuarterones mamarios infectados; en el caso de los tratados con antibióticos el índice de curación fue del 59,5% y el porcentaje de reducción de las infecciones intramamarias en novillas fue 51,9%, mientras que en el caso del grupo control el índice de curación (espontánea) fue 31,7%. El tratamiento no afectó significativamente la producción o los recuentos celulares en los primeros 200 días de lactación. Por otra parte, los cuarterones recuperados de una infección por ECN o por patógenos de mayor importancia tuvieron recuentos celulares más bajos en los 200 primeros días de lactación. Tampoco se observaron efectos evidentes en los servicios por gestación o en los días abiertos entre el grupo tratado con antibiótico y el control.
Este estudio demostró que la terapia antibiótica intramamaria preparto reduce el número de infecciones intramamarias posparto en las novillas, mientras parámetros como la producción de leche, los recuentos celulares o la condición reproductiva durante los primeros 200 días de lactación no se ven afectados de forma significativa.
De acuerdo con estos resultados, no puede garantizarse que la terapia antibiótica intramamaria preparto en novillas sea la estrategia universal para obtener un aumento de la producción de leche en la primera lactación de vacas lecheras.
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Asociación genética entre mastitis clínica y recuentos de células somáticas en vacas al inicio de la primera lactación
Genetic Associations Between Clinical Mastitis and Somatic Cell Score in Early First-Lactation Cows
B. Heringstad, D. Gianola, Y. M. Chang, J. Ødegård and G. Klemetsdal
J. Dairy Sci. 89:2236-2244
Los objetivos de este estudio eran, en primer lugar, conocer las asociaciones genéticas entre la mastitis clínica y los recuentos celulares somáticos (RCS) en vacas al inicio de la primera lactación; en segundo lugar, estimar las correlaciones genéticas entre RCS de vacas con y sin mastitis clínica, y en tercer lugar, comparar las evaluaciones genéticas de los padres en base a los RCS o las mastitis clínicas.
Para realizar este estudio, se utilizaron los registros de mastitis clínicas que tuvieron lugar entre el día 15 preparto y el 30 posparto, así como los resultados de recuentos celulares obtenidos en el primer test diario (desde el día 6 al 30 posparto) de 499.878 hijas en primera lactación descendientes de 2.043 padres.
Los resultados obtenidos en el modelo analítico de dos variables de RCS de vacas con y sin mastitis clínica, correspondiente a los padres, sugieren que los recuentos celulares son un rasgo heterógéneo. La posibilidad de heredar los RCS fue 0,03 para vacas con mastitis y 0,08 para las que están sanas y la correlación entre los dos rasgos fue 0,78. En las evaluaciones, la diferencia en la categoría de los padres basadas en los RCS de sus hijas con y sin mastitis varió entre -994 y 1.125, con media 0. Los análisis estadísticos realizados indicaron que la posibilidad de heredar el riesgo de padecer mastitis clínica es como mínimo tan alta como la de tener RCS en la primera lactación. La media (desviación estándar) de la distribución posterior para la heredabilidad fue 0,085 (0,006) en el caso de riesgo de mastitis clínica y 0,070 (0,003) para los RCS. La media posterior (desviación estándar) de la correlación genética entre el riesgo de mastitis clínica y RCS fue 0,62 (0,03).
La comparación de las evaluaciones genéticas realizadas a los padres mostró que las evaluaciones basadas en los RCS no permitía identificar a los mejores padres en relación con el riesgo de padecer mastitis clínica. La asociación entre las medias posteriores para el riesgo de mastitis clínica (padres) y la capacidad de los padres para transmitir el rasgo de los RCS no fue la adecuada.
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Eficacia de dos baños de barrera yodados en condiciones de exposición normal
Efficacy of Two Barrier Iodine Teat Dips under Natural Exposure Conditions.
C. Foret, H. Agüero and P. Janowicz
J. Dairy Sci. 89:2279-2285
En este estudio se compara la eficacia de dos soluciones yodadas frente a una tercera convencional para realizar los baños de barrera de pezones.
Los productos se evaluaron en 250 vacas lecheras mediante un estudio de exposición natural basado en las directrices del Consejo Nacional de Mastitis. Las muestras bacteriológicas se tomaron cada 15 días durante un periodo de 6 meses. Todos los baños contenían un 1,0% de yodo disponible y altos niveles de yodo libre con eficacia germicida. El baño de barrera 1 consistía en un baño experimental que contenía de 14 a 20 ppm de yodo libre, el baño de barrera 2 contenía de 8 a 14 ppm de este principio activo y el control no considerado barrera contenía de 12 a 16 ppm de yodo libre. La media de yodo libre para la combinación de los baños 1 y 2 era de 14 ppm, concentración igual a la media de este compuesto en el control positivo.
Se observó una reducción del 21% de las infecciones intramamarias para la mezcla de ambos baños de barrera cuando se compararon con el control. Por otra parte, se observó una reducción del 38% en las tasas de infección clínica para el baño 1 cuando se comparó con el 2; sin embargo éste mismo no redujo de forma significativa las infecciones intramamarias subclínicas cuando se comparó con el baño de barrera 2 y por último, el baño 1 redujo significativamente las infecciones intramamarias combinadas, clínicas y subclínicas, alrededor de un 24% con respecto al control. A lo largo del estudio, el estado de la piel mostró leves variaciones entre los baños, sin embargo al final no se encontraron diferencias. De los tres baños de barrera analizados, el 1, con la concentración más alta de yodo libre, tuvo los mejores resultados de eficacia.
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Opiniones y prácticas de bioseguridad y bienestar animal de productores lecheros de Wisconsin
Opinions and Practices of Wisconsin Dairy Producers About Biosecurity and Animal Well-Being
F. G. H. Hoe and P. L. Ruegg
J. Dairy Sci. 89:2297-2308
El objetivo de este estudio consistió en conocer las opiniones y prácticas en cuanto a bioseguridad y bienestar animal de productores de leche de Wisconsin.
Los ganaderos fueron encuestados a través de un cuestionario enviado por correo; las respuestas recibidas se clasificaron por categorías en base al tamaño del rebaño: rebaños muy pequeños (≤ 50 vacas en lactación; n= 279); rebaños pequeños (51 - 100 vacas en lactación; n=202); rebaños medios (101 - 200 vacas en lactación; n=42); y grandes rebaños (> 200 vacas en lactación; n=37). Los productores con rebaños de mayor tamaño adoptaban más prácticas de bioseguridad que los de pequeños rebaños, sin embargo los riesgos de bioseguridad eran comunes. Casi la mitad de los encuestados indicaron que compraban ganado, pero pocos (49,4%) aplicaban análisis diagnósticos a los animales adquiridos. La frecuencia de este tipo de análisis se incrementaba con el tamaño del rebaño. En general, los ganaderos (80%) consideraban que utilizaban la cantidad correcta de antibióticos, pero la utilización de tratamientos prescritos crecía con el número de animales. En las explotaciones de tamaño grande y medio, se daba un mayor uso a los registros informáticos (65,7% y 17,5%, respectivamente) y en papel (42,9 y 22,5%, respectivamente) en comparación con las explotaciones de menor tamaño. Casi todos los encuestados (92,6%) consideraban la paratuberculosis (enfermedad de Johne) como una cuestión importante para las explotaciones lecheras, pero sólo el 9% estaba inscrito en el programa de control oficial de Wisconsin. La mayor parte de los productores (88,6%) consideraba que el descornado causaba como mínimo dolor leve, pero la mayoría (81%) no aplicaba anestésicos locales. Los ganaderos minimizaban los riesgos con los que estaban más familiarizados. Casi la mitad de los encuestados no consideraba que beber leche cruda era un riesgo para la salud humana, por el contrario, sólo el 37% consideraba que la encefalopatía espongiforme no era un riesgo. La leche cruda se consumía por más del 60% reduciéndose su consumo regular conforme aumentaba el tamaño de la explotación (de 47,7% en explotaciones pequeñas al 24,3% en las grandes), la percepción de riesgo por consumo de leche cruda aumentaba con el tamaño del rebaño (de 46,2% en pequeñas explotaciones a 56,8% en las grandes).
En resumen, los ganaderos de explotaciones de mayor tamaño tenían un mayor conocimiento de los riesgos para la salud que constituyen ciertas enfermedades zoonósicas; las prácticas de manejo se asociaban al tamaño del rebaño, pero muchas opiniones en lo que respecta a cuestiones importantes de las explotaciones lecheras eran similares.
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Lipoproteína lipasa y lipolisis en leche
Lipoprotein lipase and lipolysis in milk
Hilton C. Deeth
Int Dairy J Vol.16 (6): 555-562
La leche bovina contiene una lipoproteína lipasa que cuenta con la mayor, si no toda, actividad lipolítica. La actividad lipasa total en la leche cruda es suficiente para causar la hidrólisis rápida de una gran proporción de grasa. Sin embargo, esto no ocurre en la realidad, porque la actividad lipasa se previene gracias a la presencia de la membrana del glóbulo graso. El daño físico de esta membrana en la leche cruda inicia la lipolisis. Además, el simple enfriamiento temprano de ciertas leches tras la secreción puede iniciar la llamada lipolisis espontánea.
La base bioquímica de la lipolisis espontánea todavía no se conoce bien, pero parece estar relacionada con un equilibrio entre factores activadores e inhibidores en la leche. La lipolisis en la leche y en sus derivados causa olores a rancio y otros problemas y es un problema constante en la industria lechera. Es necesario un conocimiento más exhaustivo de los mecanismos de lipolisis y una vigilancia constante para minimizar los problemas relacionados con la lipolisis.
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Investigación de los factores de riesgo de mastitis clínica en rebaños lecheros ingleses con recuentos inferiores a 150.000 células/ml
Investigation of risk factors for clinical mastitis in British dairy herds with bulk milk somatic cell counts less than 150,000 cells/ml
K. M. O'Reilly, M. J. Green, E. J. Peeler, MA, J. L. Fitzpatrick, and L. E. Green
The Veterinary Record 158:649-653 (2006)
En este estudio, que se desarrolló durante un periodo de 12 meses, se utilizaron muestras de explotaciones lecheras de Gran Bretaña con recuentos totales de células somáticas inferiores a 150.000 células/ml. Al final del estudio, se envió un cuestionario acerca de prácticas de ordeño y de manejo a 482 ganaderos que recogieron datos de incidencia de mastitis a lo largo de estos 12 meses de estudio.
El nivel de respuesta fue del 93%. La incidencia de mastitis clínica reportada fue de 36,9 casos por cada 100 vacas y año. Los factores asociados al incremento de la incidencia de esta patología fueron la limpieza del establo con un frecuencia menor de 6 semanas, más de un 5% de vacas con pérdidas de leche fuera de la sala de ordeño, comprobar la primera fracción de leche, llevar guantes durante el ordeño, una media anual de producción de leche superior a 7.000 litros por vaca, bañar o tratar con sprays los pezones previo ordeño y almacenar la leche con altos recuentos de células somáticas fuera del tanque de leche.
Los factores asociados con el descenso en la incidencia de mastitis clínica fueron el uso de un paño para secar los pezones tras el lavado como una medida más de prevención de riesgos en el preordeño, el uso de cubículos para menos del 40% de los terneros y el uso de cubículos y establos para estabular las vacas secas.
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Importancia del programa de control de mamitis y calidad de leche (II)
Raquel Timón y L. M. Jiménez Galán
Mundo Ganadero, nº 189
El ordeño es una de las prácticas más importantes dentro de una explotación de vacuno lechero. Se trata de una práctica decisiva en la incidencia de mastitis, ya que es durante este proceso cuando el esfínter del pezón está abierto y existe un mayor riesgo de que las bacterias accedan a la ubre. Unas adecuadas prácticas de ordeño requieren una correcta higiene del proceso y un buen funcionamiento de la ordeñadora.
La higiene de este procedimiento comienza en la sala de ordeño con una adecuada limpieza de las instalaciones y de los propios animales y se continúa con la desinfección apropiada de los pezones en condiciones asépticas (es aconsejable llevar guantes, mejor de nitrilo que de látex, ya que las manos son vehículo de bacterias como Staphylococcus aureus). La desinfección de los pezones se realiza según el protocolo siguiente: descartar los primeros 4 o 5 chorros de leche, aplicar el baño desinfectante, directamente en copa, y dejar actuar aproximadamente 20-30 segundos, sólo si hay exceso de materia orgánica los pezones se limpian manualmente con agua y se secan bien con papel o trapos individuales previamente desinfectados. La organización de la sala de ordeño es otro factor clave, todas las operaciones que se realizan han de estar sincronizadas para que se cumplan los tiempos de bajada de la oxitocina. Finalizado el ordeño, los pezones se limpian de nuevo, preferiblemente con una copa de ordeño.
Un buen funcionamiento de la ordeñadora es imprescindible para mantener la ubre sana, y por tanto, el veterinario debe asegurarse de que el equipo trabaja correctamente. Deben evitarse las fluctuaciones de vacío; la bomba de vacío, el regulador y el colector deben tener capacidades adecuadas que garanticen la estabilidad en el vacío; el nivel de dicho vacío debe mantenerse durante todo el ordeño entre 32 y 40 kPascales; el tiempo de ordeño será el menor posible para evitar el sobreordeño; las pulsaciones serán aproximadamente 60 por minuto con un porcentaje de apertura del 60/40 o 65/35 y una duración de las fases de apertura y masaje de 350 mseg y 200 mseg, respectivamente; por último, la pezonera deberá adecuarse al pezón por lo que deberá observarse su comportamiento (presencia de lesiones en el pezón) y cambiarlas cada 2.500 ordeños.
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