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Efectos de la frecuencia del ordeño y de la dieta en la producción láctea, balance energético y reproducción de vacas lecheras
Effect of Milking Frequency and Diet on Milk Production, Energy Balance, and Reproduction in Dairy Cows
J. Patto, D. A. Kenny, J. F. Mee, F. P. O’Mara, D. C. Wathes, M. Cook and J. J. Murphy
J. Dairy Sci. 89:1478-1487
El objetivo de este estudio fue determinar los efectos de la reducción de la frecuencia de ordeño y del incremento de la densidad energética de la dieta en fases tempranas de la lactación, en la producción de leche, en el balance energético y en la fertilidad del siguiente ciclo.
66 vacas Holstein Friesian multíparas y paridas en primavera, fueron asignadas a uno de los siguientes grupos de manejo: 1) un único ordeño diario con una dieta estándar; 2) tres ordeños diarios con una dieta estándar y 3) tres ordeños diarios con una dieta de alta energía. Estos sistemas de manejo fueron instaurados durante los primeros 28 días de lactación, tras los cuales se realizaron dos ordeños diarios y se las alimentó con una dieta estándar. Durante el tiempo en el que se aplicaron los diferentes manejos, las vacas del grupo 1 tuvieron una producción de leche un 19,6% inferior y unas concentraciones de grasa y proteína lácteas mayores (15,7% y 10,2%) que el grupo 2. La ingesta de materia seca (MS) fue similar entre ambos grupos durante este periodo (12,64 frente a 13,25 kg/d; SED*= 0,82). El balance energético diario fue menos negativo en el grupo 1 que en el 2 durante las semanas 1 a 3 de lactación [-3,92 frente a -5,30 unidades forrajeras de leche (UFL)/d; SED= 0,65; 1UFL corresponde a la energía neta necesaria para la producción de leche contenida en 1 kg de cebada de referencia]. Durante estos 28 días, las vacas alimentadas con una dieta rica en energía tuvieron una producción láctea un 17% superior, una mayor ingesta de MS (15,5 frente a 13,9 kg/d; SED= 0,71 y un balance energético similar (-4,45 frente a -4,35 UFL/d; 0,65) al grupo 2. La dieta no afectó a ninguno de los parámetros de fertilidad estudiados. El intervalo de tiempo a la primera ovulación fue menor en el grupo 1 que en el 2 (18,3 frente a 28,6 días; SED= 1,76).
En conclusión, un ordeño diario durante los primeros días de lactación podría estimular la reanudación del ciclo ovárico, siempre que se acompañase de una mejora del nivel nutricional de los animales.
*SED = Error estándar de la diferencia entre dos promedios.
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Duración del periodo seco para maximizar la producción a lo largo de lactaciones consecutivas y prolongar la vida productiva del individuo
Dry Period Length to Maximize Production Across Adjacent Lactations and Lifetime Production
M. T. Kuhn, J. L. Hutchison and H. D. Norman
J. Dairy Sci. 89:1713-1722
Los objetivos principales de este estudio consistieron en determinar la duración del periodo seco que maximiza la producción a lo largo de lactaciones sucesivas así como la duración del periodo seco que prolonga la vida productiva del animal.
Para ello se determinó el efecto por separado para el total de dos lactaciones consecutivas en las lactaciones 1 a 3 y en el global de la vida productiva de vacas Holstein con el primer parto entre enero de 1997 y enero de 2004. Los registros para estudiar la vida productiva se limitaron a vacas que parieron por primera vez antes de diciembre de 1999. Las producciones lácteas actuales se utilizaron para calcular los datos correspondientes al global productivo de lactaciones y de expectativas de vida productiva. Los rebaños debían testarse a lo largo de todo el estudio para evitar datos sesgados.
El mínimo periodo seco para maximizar la producción en lactaciones sucesivas dependía del número de partos. En el caso de la producción entre la primera y la segunda lactaciones, apenas se reducía la producción con un mínimo de 40 a 45 días secos. Sin embargo, tras la segunda y tercera lactación eran necesarios periodos de secado más prolongados (55-65 días), probablemente debido a una menor persistencia de las vacas en segunda lactación y posteriores.
La vida productiva se maximizaba con periodos secos de 40-50 días tras la primera lactación y con periodos de 30-40 días tras la segunda lactación y posteriores, ya que al reducir el número de días secos se incrementa la duración del periodo en lactación.
Si bien los periodos secos de 30-40 días pueden aplicarse tras la segunda lactación y siguientes sin costes en el periodo productivo del individuo, su beneficio es mínimo. Periodos de secado menores de 30 días o de más de 70 días repercuten negativamente en la duración de la vida productiva, por lo que deberían evitarse. Periodos secos que se prolongan más de 80 días son incluso más negativos que periodos inferiores a 30 días.
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Desarrollo y manejo diario de una estrategia manifiesta de no aplicación de fármacos antimicrobianos en doce explotaciones ecológicas danesas
Development and Daily Management of an Explicit Strategy of Nonuse of Antimicrobial Drugs in Twelve Danish Organic Dairy Herds
M. Vaarst, T. W. Bennedsgaard, I. Klaas, T. B. Nissen, S. M. Thamsborg and S. Østergaard
J. Dairy Sci. 89:1842-1853
La mejora de la salud y el bienestar animal a nivel individual y colectivo, es un objetivo primordial en las granjas ecológicas en las que los productos químicos están prohibidos ya que afectan el equilibrio natural entre los organismos vivos. Sin embargo, desde un punto de vista de bienestar animal, ningún individuo debe sufrir, por lo que los productos veterinarios están permitidos en las explotaciones ecológicas de acuerdo con la normativa de la Unión Europea, a pesar de que algunos de éstos son toxinas potentes para las células, que afectan tanto a las bacterias patógenas como a las necesarias, y de que estos fármacos, según la terminología ecológica, son considerados como productos químicos o artificiales.
En este artículo, se presentan y comentan entrevistas realizadas a 12 propietarios de explotaciones lecheras ecológicas danesas que piden que el uso reducido de antimicrobianos o su no aplicación en las granjas sea un objetivo explícito.
Los productores tienen distintos puntos de vista con respecto a la reducción de tratamientos. Una estrategia manifiesta de no aplicación de fármacos de este tipo está basada, en primer lugar, en realizar un esfuerzo a largo plazo para mejorar la salud del rebaño, y en segundo lugar, en encontrar tratamientos alternativos para las enfermedades de los animales. Las principales técnicas que deben mejorarse para desarrollar una adecuada estrategia de eliminación de antibióticos serían la higiene, el acceso al exterior, la utilización de vacas nodrizas, y el sellado de los cuarterones con mastitis crónicas. La percepción de la enfermedad, por parte de los propietarios, ha evolucionado de ser inevitable a ser una interrupción inoportuna en el ritmo diario que en ocasiones podía haber sido evitada. El cambio a una estrategia de no aplicación de antimicrobianos, es gradual y por etapas. Todos los productores de leche en este estudio desean conservar la posibilidad de aplicar estas sustancias en casos de emergencia.
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Interacciones entre los distintos tipos de bacterias, la proteolisis de la caseína y las propiedades físico-químicas de la leche
Interactions between bacteria type, proteolysis of casein and physico-chemical properties of bovine milk
G. Leitner, O. Krifucks, U. Merin, Y. Lavi and N. Silanikove
Int Dairy Journal. Vol. 16, 6: 648-654
En este trabajo se estudiaron los efectos de la infección, por separado, de los cuatro patógenos principales frecuentemente asociados a la existencia de mastitis subclínica en vacas (Staphylococcus aureus, S. chromogenes, Escherichia coli y Streptococcus dysgalactiae) en la calidad de la leche destinada a la producción de queso. Dichos efectos, se analizaron en los distintos cuarterones del mismo animal.
La infección aumentó los recuentos de células somáticas, modificó la distribución de leucocitos, disminuyó la concentración de lactosa e incrementó la proteolisis de la caseína. Independientemente del tipo de bacterias, la actividad de la plasmina en leche de cuarterones infectados aumentó 2 veces comparada con su actividad en los cuarterones no afectados. Estos cambios se asociaron con un incremento del tiempo de coagulación y una disminución en la firmeza de la cuajada en leche procedente de cuarterones infectados, lo que indicaba que la calidad de la leche para producción de queso se encontraba negativamente afectada por la presencia de la infección. A pesar de que el modelo general de invasión bacteriana era similar, cada tipo de bacteria provocaba el efecto descrito de una forma determinada.
Los recuentos celulares utilizados comúnmente en la industria láctea como una medida para conocer la calidad higiénica de la leche aportan escasa información para predecir la calidad del queso fabricado si la comparamos con la aportada por los índices de proteolisis de la caseína.
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Inmunidad innata de la glándula mamaria bovina
Innate immunity of the bovine mammary gland
Pascal Rainard and Céline Riollet
Vet. Res. 37 (2006) 369-400
La comprensión de los mecanismos de defensa inmune de la glándula mamaria es decisiva en la búsqueda y desarrollo de medidas de control de la mastitis. La inmunidad innata es un campo extremadamente amplio para la investigación y a pesar de las décadas que se lleva investigando, el conocimiento que se tiene es todavía incompleto. Se continúa recopilando información acerca de los patógenos de la glándula mamaria y de las diversas defensas locales que pueden inducirse o de la contribución de células epiteliales mamarias en dichas defensas locales y en la movilización de leucocitos.
Las interacciones entre las bacterias causantes de mastitis como son Escherichia coli o Staphylococcus aureus y la glándula mamaria representan un modelo ideal para el estudio de la inmunidad innata a nivel del epitelio de barrera.
Nuevas y potentes herramientas de investigación están modificando radicalmente las perspectivas de interpretación en la relación existente entre las defensas innatas de la ubre y las bacterias causantes de las mastitis. La disección genética de la respuesta inmune, la tecnología microarray de genes, los métodos transcriptómicos, o el silenciado de genes son técnicas mediante las cuales se posibilita el descubrimiento de nuevas claves en los mecanismos de defensa que dirigen los niveles genéticos o moleculares de resistencia/susceptibilidad a la mastitis.
En todos los casos, el objetivo es mejorar la resistencia del individuo mediante la inmunomodulación y la genética, sin alterar las propiedades naturales de la leche.
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Factores asociados a recuentos elevados de células somáticas en leche en grandes rebaños en Brandenburg II. Prácticas de ordeño
Factors Associated with High Milk Test Day Somatic Cell Counts in Large Dairy Herds in Brandenburg. II. Milking Practices
Köster, G, Tenhagen, BA, Scheibe, N and Heuwieser, W.
J Vet Med Series A. Vol. 53 (4): 209
El objetivo de este estudio era conocer las influencias de diferentes prácticas de ordeño en la salud de la ubre. Los datos proceden de 80 grandes rebaños lecheros (100-1.100 animales) de Brandenburg (Alemania).
Estas prácticas se evaluaron en ordeños completos, mediante la recogida de datos a través de un formulario estándar. Los recuentos de células somáticas de todas las vacas en lactación se determinaban mensualmente por la asociación local de registro lechero “Landeskontrollverband Brandenburg”. Para estudiar la relación entre los distintos aspectos de las prácticas de ordeño se utilizaron factores de análisis, mediante los cuales se extrajeron tres componentes que podían repercutir en los recuentos de células somáticas del mes en curso y del año anterior al estudio: a) el uso razonable del agua, que hace referencia al uso de mangueras para limpiar las ubres previo ordeño, a la limpieza del suelo entre los grupos que acceden a la sala y al uso del agua para limpiar los pezones; b) atención y cuidado de los responsables del ordeño, en cuanto a la precisión para detectar mastitis en un examen previo ordeño y la aplicación regular de desinfectantes en los pezones tras el mismo y c) rutinas de preparación (método de limpieza y desinfección de la ubre y de los pezones previo ordeño).
La influencia de estos tres componentes en los recuentos celulares se analizaron y los resultados obtenidos fueron que el uso razonable del agua estaba significativamente relacionado con los recuentos del mes actual (P=0,019) y del pasado año (P=0,003), al igual que el cuidado de los responsables del ordeño (P= 0,012) y (P=0,014). Por el contrario, las rutinas de preparación no afectaron significativamente los recuentos de células somáticas. De este estudio se desprende que el uso excesivo de agua en la sala de ordeño puede ser perjudicial para la salud de la ubre y que la aplicación de protocolos regulares en el ordeño puede mejorarse todavía más en los grandes rebaños lecheros de Brandenburg.
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La transmisión y control de mastitis en vacas lecheras: una aproximación teórica
The transmission and control of mastitis in dairy cows: A theoretical approach
L.J. White, T.J.G.M. Lam, Y.H. Schukken, L.E. Green, G.F. Medley and M.J. Chappell
Prev Vet Med. Vol.74 (1): 67-83
Los datos procedentes de siete rebaños lecheros se ajustan a un modelo de infección multiespecies que comprende la transmisión de patógenos de mayor y menor relevancia en el origen de mastitis, así como la interacción entre ellos a través de la coincidencia en la infección de un cuarterón.
Los resultados sugieren que ambos tipos de patógenos pueden interactuar ocasionalmente, de una forma inesperada con implicaciones para el control de la mastitis clínica. La clave de este estudio es que el retraso, en más de 100 días desde la infección, en la eliminación de vacas infectadas por los patógenos de mayor importancia, podría resultar en una mayor prevalencia de las infecciones ocasionadas por estos gérmenes, mientras la eliminación temprana reducirá los niveles de afección. Se está llevando a cabo un estudio teórico de estrategias de control, en marcha y propuestas, a partir de los parámetros extraídos del modelo y de los datos. Los resultados obtenidos en cada fase sugieren áreas que requieren una mayor investigación como: estudios de campo de las hipótesis presentadas, el análisis de la formulación estocástica del modelo, análisis de los datos de medida brutos repetidos, aplicación de una teoría de control para determinar la combinación más efectiva de estrategias de control e inclusión de factores económicos en el modelo.
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Importancia de un buen programa de control de mamitis y calidad de leche (I)
R. Timón Marcuende y L.M. Jiménez Galán. Servet Talavera SL.
Mundo Ganadero. Nº 87: 46-51
La mastitis es una enfermedad que provoca importantes pérdidas en las explotaciones de vacuno lechero derivadas de la disminución de la producción, de la leche retirada, del coste por la reposición de los animales y de los tratamientos aplicados. En un estudio realizado en 1994 las pérdidas alcanzaban los 185 dólares por vaca y año. Por esta razón, el objetivo en las explotaciones para reducir la prevalencia de este proceso ha de ser la prevención por delante del tratamiento. Sólo de este modo podrá mejorarse la productividad y por tanto, la rentabilidad de la explotación.
En el artículo se describe cómo ciertos factores, desde el estado del equipo de ordeño al ambiente que rodea a los animales, influyen en la calidad de la leche y en la producción y aporta información práctica para mejorar las condiciones de alojamiento y manejo en explotaciones que quieran llevar a cabo un Programa de Control de Calidad de Leche con resultados óptimos en la disminución de mastitis y en la rentabilidad de la explotación.
Las pautas descritas por los autores serían:
Naves orientadas de este a oeste, siempre teniendo en cuenta el viento predominante y que sea posible una ventilación natural. Comederos con una anchura de entre 60-70 cm y una inclinación hacia el pasillo de alimentación del 10-15%. Bebederos con una superficie mínima de 10-12 cm lineales por vaca, a una distancia del comedero de aproximadamente 15 metros, con una profundidad de agua de 7 a 20 cm y un nivel de agua a 10 cm del borde. La sala de espera deberá tener un espacio mínimo de 1,5 m por vaca y un desnivel de entre un 4 y un 6%. Los cubículos tendrán una longitud de entre 250 cm (estabulación cabeza con cabeza) y 280 cm (estabulación contra la pared), con la tabla del pecho colocada a 167 cm de la parte interna del bordillo trasero subiendo en un ángulo de 45º y no sobresaliendo más de 15 cm de la superficie de la cama, la barra de entrenamiento se colocará a 122 cm de altura y a 190-200 cm de la parte exterior del bordillo y la barra inferior de división a no más de 22 cm. En cuanto al manejo de la cama, aconsejan la cama inorgánica (arena, marmolina…), reponiéndola 2-3 veces por semana. El arreglo de los cubículos conviene realizarlos dos veces al día reponiendo cama en la parte trasera y alisando la delantera. Si se trata de camas calientes el espacio para cada animal será de 10 m2 y la cama deberá echarse diariamente sobre la vieja (7 kg por vaca y día), en este caso, deberá sacarse todo el encamado 3-4 veces al año según la superficie de estabulación (más pequeña, mayor frecuencia). Por último, recomiendan la desinfección de la cama con superfosfato de cal.
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Eficacia de una vacuna comercial polivalente para la prevención de la mamitis bovina
J. M. Echeverría y J. Suárez
Albéitar 95: 56-57
En este artículo se muestran los resultados obtenidos, en un rebaño lechero de 180 animales en Navarra, tras la aplicación de una vacuna frente a Staphylococcus aureus.
Se establecen dos lotes de animales: lote 1 (20 vacas infectadas) y lote 2 (20 vacas no infectadas). De cada lote, 10 animales se vacunaron y revacunaron a las 2 semanas con la vacuna (5 ml/ SC). Las 10 vacas restantes de cada lote quedaron como control. Se llevaron a cabo análisis microbiológicos seriados de los cuarterones de cada vaca y se realizaron mensualmente recuentos de células somáticas (RCS).
Los resultados obtenidos en las vacas infectadas vacunadas mostraron una reducción de los RCS un 10% por debajo de los recuentos de vacas infectadas no vacunadas, que se mantuvieron constantes en el tiempo. En cuanto a las vacas no infectadas, los recuentos no mostraron incrementos notables sino que se mantuvieron constantes y a un nivel considerablemente inferior (35%) que en las vacas no vacunadas. Además, en las vacas no infectadas vacunadas las nuevas infecciones se redujeron en un 50%, razón por la cual los autores concluyen que esta vacuna es una herramienta útil y eficaz como profilaxis asociada a un programa de control de mamitis, al reducir las tasas de nuevas infecciones y disminuir el nivel de infecciones subclínicas, clínicas y los RCS en vacas infectadas por S. aureus.
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Creando la vaca productiva ideal
Developing the ideal functional cow
L. Hansen
International Dairy Topics. Vol 5 (2):13-17
En este artículo se valora si realmente la selección genética que se ha venido realizando en EE UU para mejorar las cualidades físicas de vacas lecheras de la raza Holstein ha sido realmente beneficiosa. Se ha aumentado el tamaño de los animales, se han obtenido individuos con características que se suponía, mejorarían sus parámetros productivos y reproductivos, sin embargo, esto no ha sido así como demuestran la experiencia y los distintos estudios realizados.
A partir de los resultados de los análisis realizados, se deriva que los propietarios de explotaciones lecheras no deben dedicar sus esfuerzos a mejorar el tamaño deficiente de sus novillas seleccionando rasgos genéticos que aumentan el tamaño corporal, ya que si una vaca sigue creciendo por encima del óptimo, su tamaño puede no ser económicamente rentable e incluso negativo para su supervivencia.
La selección debe, por tanto, dirigirse hacia la mejora de rasgos que aumenten la productividad y eficiencia de las vacas. La profundidad de la ubre, el ángulo podal, los recuentos de células somáticas, la fertilidad, la facilidad para parir o la supervivencia son algunos de los rasgos cuya repercusión en la mejora de la productividad es bien conocida.
A largo plazo, la selección de rasgos para una mayor rentabilidad debería dar como resultado vacas con una condición corporal óptima. Estimaciones recientes de relaciones genéticas entre longevidad y diferentes rasgos, sugieren que un menor tamaño de las vacas y una menor angulosidad aportan una mayor probabilidad de supervivencia en numerosos países del mundo.
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