Abstracts - Abril 2004
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Investigaciones en animales transgénicos para luchar frente a las mastitis en ganado vacuno
animales transgénicos. Uno de los objetivos perseguidos con estas investigaciones es el desarrollo de resistencias frente a las mastitis en ganado vacuno lechero, potenciando la capacidad de las células de la ubre para secretar proteínas con efecto antibacteriano. Este concepto ya se ha puesto en práctica en animales de experimentación, en concreto en ratones. En uno de estos estudios se desarrollaron 3 líneas de ratones, cada una de las cuáles producía diferentes niveles de lisostafina en leche. La lisostafina esuna proteína con una importante actividad frente a estafilococos, de modo que su presencia en la leche confiere a la glándula mamaria una resistencia
Actividad leucocitaria en la leche en respuesta a una mastitis subclínica por Mycobacterium phlei
una cepa no patógena de Mycobacterium phlei sobre las mastitis bovinas subclínicas (SCM) mediante la determinación de los niveles de las enzimas mieloperoxidasa y fosfatasa ácida en los leucocitos presentes en la leche. Para ello se repartieron 45 vacas en tres grupos homogéneos. El grupo I estaba formado por 15 animales considerados sanos, utilizados como control; cada uno de los grupos II y III estaba formado por 15 vacas afectadas de mastitis subclínicas diagnosticadas mediante el test de California (CMT). Los ejemplares del grupo II recibieron una única administración de 100 Valoración de la actividad y de la producción como indicadores de posibles desórdenes en vacas lecheras
animales, así como la producción de leche, podía utilizarse como indicador de posibles desórdenes metabólicos y digestivos en lactación temprana. El trabajo se realizó a partir de los datos recopilados entre 1996 y 1999 en 1.445 vacas lecheras provenientes de rebaños ubicados en Florida (EE.. UU.). La actividad, producción lechera y otras valoraciones se almacenaron en un sistema computerizado de manejo. Se definió como “sano” aquel animal sin ningún tipo de trastorno metabólico o digestivo antes del cruzamiento, y como “enfermo” el aquejado de algún proceso metabólico (cetosis, retención de la placenta y fiebre de la leche) o digestivo (desplazamiento de abomaso, indigestión, ingestión de pienso reducida, gastritis traumática y acidosis). Aunque por lo general la actividad resultó menor entre las vacas enfermas, Influencia de las dietas de transición en la presentación de laminitis subclínicas en vacas lecheras Holstein
fibra, fueron estudiadas para determinar sus posibles efectos sobre la presentación de laminitis subclínicas en vacas Holstein. También se evaluó la acidosis ruminal y su influencia sobre la presentación de hemorragias en los cascos y úlceras en las pezuñas. Un grupo de vacas (n= 98) fueron asignadas a un protocolo de tratamiento (administración de dietas) del tipo 2 x 2 factorial. Se utilizaron dos tipos de dietas, la primera con una elevada energía neta de lactación y baja en fibra (elevada NE(L)), y otra con una baja energía neta de lactación y un elevado contenido en fibra (baja NE(L)). Dos de las dietas se administraron durante 3 semanas antes del parto y otras dos durante 3 semanas en el postparto, el resultado es una combinación de 4 tratamientos: elevada NE(L), baja NE(L); elevada NE(L), elevada NE(L); baja NE(L), baja NE(L) y baja NE(L), elevada NE(L). Los niveles de NE(L) (Mcal/kg materia seca), el porcentaje de fibra ácido detergente y el porcentaje de fibra neutra detergente para las dietas preparto baja NE(L) vs. elevada NE(L) fueron respectivamente 1,51; 30,2; 47,2 vs. 1,65; 23,4 y 39,8; y en las dietas de lactación de 1,70; 22,4 y 36,8 vs. 1,77; 17,5 y 31,4 para baja NE(L) vs. elevada NE(L). Se administró una dieta única después de 21 días de lactación (DIM). La valoración de la decoloración de las pezuñas, presencia de hemorragias y/o formación de úlceras se realizaron a los 45 días antes del parto, y hacia los 28 y 70 DIM. Así mismo, se llevó a cabo una rumenocentesis el día 14 antes del parto y a los 8, 22 y 70 DIM. Las puntuaciones de la pezuña entre tratamientos fueron similares a los obtenidos a los 28 DIM. El grupo con baja NE(L), elevada NE(L) obtuvo puntuaciones peores que las de los grupos elevada NE(L), elevada NE(L) y baja NE(L), baja NE(L), desde los 55 hasta los 75 días DIM. El pH ruminal no difirió entre tratamientos antes del parto. El pH ruminal en el postparto fue significativamente menor y los índices de acidosis ruminal (pH <= 5,8) los días 8 y 22 DIM fueron superiores en los grupos alimentados con elevadas NE(L) después del parto. No se apreció ninguna relación directa entre pH bajo en el postparto y las puntuaciones de las pezuñas en vacas individuales. Dietas con baja NE(L) antes del parto y elevada NE(L) justo después pueden incrementar el riesgo de laminitis si no se manejan adecuadamente. Donovan G.A et al. Influence of transition diets on occurrence of subclinical laminitis in Hosltein dairy cows. J Dairy Sci. 2004 Jan;87(1):73-84. ¿Influye el contenido en fósforo (P) de la dieta en la producción de leche o en la salud de la vaca?
vacas Holstein a dos concentraciones de fósforo (P) en la dieta, una próxima a la recomendada recientemente por el National Research Council (NRC) y la otra bastante por encima de estas indicaciones. Se administró a los animales dietas conteniendo un 0,37 o un 0,57% de fósforo (P) durante los primeros 165 días de lactación, y en ocasiones por un espacio superior de tiempo, hasta que se confirmó que las vacas se encontraban preñadas, aproximadamente 60 días tras la inseminación. En el momento del parto los animales se asignaron al azar a una de las dos dietas objeto de estudio. El número de vacas que completó un mínimo de 165 días de lactación fue de 123, en el caso de la dieta con un 0,37% de P, y de 124 para el grupo con el 0,57%. Los animales fueron alimentados con una o dos dietas de transición, cada una formulada de modo que contuvieran exactamente uno de los porcentajes de P determinado anteriormente durante las 3 primeras semanas de lactación. La producción de leche, la cantidad de grasa en la misma y el promedio de contenido de proteína fue de 35,1 kg/día, 3,92% y 2,90% para la dieta con un 0,37% de (P), y 34,9 kg/día, 3,98% y 2,91% en el caso de los animales alimentados con una dieta del 0,57%. Las concentraciones de P en suero los días 50 y 100 de lactación fueron como promedio de 6,1 y 6,2 mg/dl en el caso de la dieta con un 0,37% de P, y de 6,8 y 6,9 mg/dl para la dieta con un 0,57%. No se observaron diferencias en función de la producción de leche, la salud de la vaca y la puntuación de la condición corporal. Lopez H. et al. Effect of dietary phosphorus on performance of lactating dairy cows: milk production and cow health. J Dairy Sci. 2004 Jan;87(1):139-145. Prevalencia y resistencia de Campylobacter spp en granjas orgánicas en comparación con explotaciones convencionales
Campylobacter spp. obtenidos de muestras fecales de ganado bovino fueron determinadas para rebaños lecheros orgánicos y convencionales.. Para ello se compararon 30 rebaños lecheros orgánicos, en donde los antibióticos raramente se utilizan en terneros y jamás en vacas, con otras 30 explotaciones de las proximidades en las que sí se utilizan este tipo de preparados. A partir de las muestras fecales provenientes de 10 vacas y 10 terneros se obtuvieron 332 aislamientos de Campylobacter spp. La prevalencia de este microorganismo en las explotaciones orgánicas y en las convencionales fue del 26,7 y 29,1%, respectivamente, siendo por lo tanto la diferencia estadísticamente no significativa. Se pudo observar que la prevalencia resultó muy superior en el mes de marzo en relación con el de septiembre; también fue mayor en terneros que en vacas, así como en las pequeñas explotaciones en comparación con las de mayores dimensiones. Los índices de retención de placenta, neumonía, mastitis y aborto se encontraban correlacionados con el contenido del microorganismo en las muestras fecales. Se utilizó el método del gradiente de difusión en disco MIC para determinar la susceptibilidad de cuatro agentes antimicrobianos: ciprofloxacino, gentamicina, eritromicina y tetraciclina. Dos de las muestras resultaron resistentes al ciprofloxacino y en ninguna se Organigrama diagnóstico de la EEB en vacas sospechosas
para la detección de casos de Encefalitis Espongiforme Bovina (EEB). Desde este punto de vista resulta crucial el perfeccionamiento de los métodos diagnósticos clínicos, así como de los organigramas de toma de decisiones. En este estudio se realizó una comparativa entre los patrones clínicos, consistentes en 25 signos, de los 30 casos de EEB detectados en Bélgica antes de octubre de 2002 y 272 casos sospechosos pero descartados en base a las pruebas histológicas e inmunohistoquímicas. En primer lugar, se apreció una cierta estacionalidad, puesto que un número mayor de casos sospechosos se detectaron durante el invierno, cuando los animales se mantienen en el establo. La duración media de la enfermedad fue de 30 días. Los 10 síntomas más relevantes de EEB fueron coces en el cubículo de ordeñar, hipersensibilidad al tacto y/o al sonido, sacudidas de cabeza, actitudes de pánico, resistencia a entrar en el cubículo de ordeño, movimientos anormales de las orejas, comportamiento de alerta exagerado, producción de leche reducida, rechinar de dientes y cambios en la temperatura corporal. No se apreció ataxia o ésta no fue considerada un signo específico de EEB. Se elaboró un organigrama de clasificación y regresión en base a 4 elementos: edad del animal, año de nacimiento, número de signos relevantes de EEB observados y número de signos clínicos típicos de listeriosis. El modelo resultante tuvo una sensibilidad del 100% y una especificidad del 85%. Este elemento permite el uso de una herramienta interactiva de toma de decisiones estadísticamente independiente de la prevalencia de la enfermedad.
Manejo del fotoperiodo en vacuno lechero para mejorar la producción y el estado sanitario
encuentran asociadas frecuentemente con reducciones en la producción de leche. El estrés por calor, por ejemplo, conduce a una reducción en la ingesta de pienso y, consecuentemente, pérdidas de la producción. Por otro lado, el estrés por frío puede ser un limitante para la disponibilidad de nutrientes para la síntesis de leche. Afortunadamente, un factor ambiental, el fotoperiodo, puede ejercer un efecto positivo sobre las producciones lecheras cuando se maneja de forma adecuada. Los días con muchas horas de luz han demostrado de forma consistente mejorar la producción de leche durante el periodo de lactación. Además, el manejo del fotoperiodo puede utilizarse para mejorar el crecimiento de las terneras y maximizar el aumento del tejido graso, incluido el parénquima mamario. Existen sin embargo evidencias de efectos refractarios a la estimulación propia de un número de horas de luz elevado. Trabajos recientes se han centrado en el periodo de secado indicando que la manipulación del fotoperiodo puede influir sobre la producción lechera. En contraste con los animales en lactación, las vacas multíparas se benefician de la exposición a días cortos cuando el periodo de secado se sigue de días largos o de un fotoperiodo natural después del parto. De forma similar los animales primíparos también responden positivamente a días cortos al final del periodo de gestación cuando son expuestos posteriormente a días largos durante la lactación. Por otra parte, nuevas evidencias sugieren que los días cortos tienen una influencia positiva sobre la función inmunitaria en el ganado vacuno. Parece ser que la prolactina está relacionada con los efectos sobre la producción lechera observada, pero también sobre la función inmunitaria, mediante la sensibilidad alterada de los receptores a este compuesto en los diversos tejidos. En este estudio se desarrollan una serie de recomendaciones para optimizar las producciones de las vacas lecheras a lo largo del total de su vida productiva. Comparación entre diferentes técnicas de obtención del pH ruminal
ganado vacuno lechero al principio de la lactación, sin embargo su diagnóstico es difícil. Normalmente se utilizan únicamente dos técnicas para determinar el pH ruminal bajo condiciones de campo: la ruminocentesis y la sonda estomacal. Para la realización de este trabajo se obtuvieron muestras a partir de dieceséis vacas con fístulas a nivel ruminal (en concreto se obtuvieron muestras de la zona cráneo-ventral, caudo-ventral, central y cráneo-dorsal) por medio de una cánula. Los resultados se compararon con los obtenidos al mismo tiempo mediante ruminocentesis y de forma oro-ruminal. El fluido ruminal se obtuvo entre las 6 y las 12 semanas de lactación. En las muestras se analizó el pH, los niveles de lactato, bicarbonato, sodio,
Adaptación de las vacas al sistema de ordeño automático ¿condicionantes individuales?
emplazamientos de ordeño entre 2 y 3 veces al día. Mientras que en los sistemas automáticos, los animales entran de forma voluntaria. En el presente trabajo se utilizaron métodos no invasivos para analizar el comportamiento de 17 vacas al cambio que supone la transición de un sistema a otro. En el mismo se analizó la producción y la composición de la leche en ambas situaciones. Así mismo, se registró el ritmo cardíaco de forma continuada, y se tomaron |
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| © Boehringer Ingelheim España, S.A. Div. Veterinaria | Modificado el: 2-Feb-2004 |