Abstracts - Octubre 2003
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Mastitis por mycoplasmas en vacas lecheras La mastitis bovina por mycoplasmas es potencialmente una enfermedad altamente contagiosa que puede ocasionar severas pérdidas económicas en los rebaños afectados. La compra de terneras y vacas de reposición constituye a menudo el origen de brotes de mastitis por estos patógenos en rebaños libres. Los animales recién comprados deberían ser sometidos a cuarentena y testados para mastitis por mycoplasmas antes de su admisión con el resto del rebaño. No obstante, hay que tener en cuenta que existen problemas de sensibilidad para su detección en muestras de leche, que resultan inherentes a la naturaleza de la enfermedad y a los procedimientos laboratoriales. Cuando se detecten animales infectados el mejor medio para protejer el ganado consiste en realizar cultivos de todos los animales de la explotación: vacas con sintomatología clínica, y todas las terneras y vacas después de parir y antes de entrar en lactación. Cuando el número de animales infectados sea elevado, debe considerarse la segregación estricta acompañada de un adecuado manejo; sin embargo, los animales de este grupo nunca deberían entrar a formar parte del rebaño considerado libre de mycoplasma. El funcionamiento de los equipos y de los procedimientos de ordeño deberían evaluarse detenidamente corrigiéndose cualquier posible fallo. No existe tratamiento frente a la mastitis por mycoplasmas y la vacunación no ha probado su eficacia para prevenir, disminuir la incidencia o mejorar la sintomatología. M. bovis puede causar otras muchas patologías en animales de diferente edad de la granja, incluyendo neumonía, artritis e infecciones en los oídos. La supervivencia de los mycoplasmas en diferentes microambientes en las granjas debe ser estudiado más minuciosamente debido a su impacto sobre a epidemiología de la enfermedad. ¿Se ha incrementado la resistencia a los antibióticos de los principales patógenos causantes de mastitis? Un equipo de investigadores de la Universidad de Wisconsin (EE. UU.) ha llevado a cabo un estudio para determinar si la resistencia a los antibióticos de los principales patógenos involucrados en el desarrollo de mastitis se ha incrementado con el paso del tiempo. Se trata de un estudio retrospectivo en el que se emplearon un total de 8.905 aislados bacterianos obtenidos de muestras de leche que habían sido remitidos a la facultad de veterinaria entre enero de 1994 y junio de 2001. La susceptibilidad de los microorganismos se evaluó por el método de difusión en disco de Kirby-Bauer. Se utilizó el método estadístico de la regresión para determinar si los porcentajes de aislados resistentes de varios microorganismos habían sufrido modificaciones. Los resultados pusieron de manifiesto que el porcentaje de patógenos gram+ productores de mastitis resistentes a varios antibióticos no se había modificado con el tiempo. El porcentaje de aislados de Staphylococcus aureus resistentes a la penicilina disminuyó de un 49% a un 30%; el porcentaje de aislados de Streptococcus spp. resistentes a la penicilina disminuyó de un 6% hasta un 1%; el porcentaje de aislados resistentes a la eritromicina se incrementó en el caso de S. aureus, E. coli, Enterobacter spp., Enterococcus spp. y Pasteurella spp.; el porcentaje de aislamientos resistentes a la lincomicina se incrementó para S. aureus y Staphylococcus spp.; el porcentaje de Staphylococcus coagulasa-negativos resistentes a la pirlimicina se incrementó de un 6 a un 19%. Para varios patógenos, el porcentaje de aislamientos resistentes al sulfixosazol y al trimetoprim-sulfametoxazol decreció. En ningún patógeno se observó un incremento significativo de la resistencia a la novobiocina-penicilina. Makovec JA et al. Antimicrobial resistance of bacteria isolated from dairy cow milk samples submitted for bacterial culture: 8,905 samples (1994-2001). J Am Vet Med Assoc. 2003 Jun 1;222(11):1582-9. Levaduras en leche y máquinas de ordeño: identificación y transmisión entre cuarterones Se investigó la presencia de levaduras en leche procedente de vacas afectadas de mastitis (16.562 muestras) y en las máquinas de ordeño utilizadas. Alrededor de un 60% fueron identificadas. Las especies más frecuentes fueron Candida kefyr y Cryptococcus curvatus en leche y Candida famata y Candida parapsilosis en el equipo. En las máquinas de ordeño a menudo se encontraron las mismas levaduras que en leche lo que indicaría su posible participación en la transmisión entre cuarterones. La utilización de antibióticos en el preparto resulta económicamente rentable La utilización de antibióticos por vía intramamaria en terneras de 7 y 14 días antes de la fecha prevista del parto es considerada una práctica efectiva para la eliminación de numerosas infecciones en gestación tardía y para reducir la incidencia de mastitis a lo largo de la lactación. Los investigadores aislaron los agentes patógenos que provocan mastitis en un 75% de las muestras obtenidas de cuarterones control (no sometidos a tratamiento) recogidas 7 días antes del parto; en un 47% de las muestras obtenidas 3 días antes de la fecha prevista del parto y de un 29% de las muestras obtenidas a los 10 días postparto. Microorganismos responsables de provocar mastitis fueron aislados en cerca de un 30% de los cuarterones control a lo largo de 240 días de lactación. Un porcentaje similar de muestras (aproximadamente el 70%) resultaron positivas 7 días antes de aplicar el tratamiento antibiótico. No obstante, solamente un 8% de las muestras obtenidas 3 días después del parto y un 4% de las muestras recogidas 10 días tras el parto de cuarterones de las terneras tratadas con antibióticos contenían patógenos capaces de dar lugar a mastitis. A lo largo de la lactación se aislaron microorganismos productores de mastitis como media en un 11% de los cuarterones. En todas las muestras recogidas a diferentes intervalos durante la lactación el porcentaje de patógenos productores de mastitis fue superior en aquéllas que procedían de cuarterones no tratados. Una respuesta similar se apreció en los animales que habían sido tratados con antibióticos a día 14 antes del parto. Otra observación es que las vacas que habían recibido tratamiento antibiótico produjeron de forma significativa una mayor cantidad de leche que las control, además de tener unos menores recuentos celulares (RCS). De hecho, los animales tratados produjeron 531 kg más de leche que las pertenecientes al grupo control. A la vista de los resultados -mayor producción láctea con un menor RCS- los investigadores concluyen que la utilización de antibióticos preparto resulta económicamente rentable, incluso tras deducir los gastos derivados del propio tratamiento y del control de los residuos. El cobre y su papel en la protección frente a mastitis por E. coli En la universidad de Kentucky (EE. UU.) se ha estudiado el papel desempeñado por el cobre añadido a la dieta en la resistencia frente a mastitis provocadas por E. coli en terneras en primera lactación. Para ello, un total de 23 terneras Holstein gestantes por primera vez fueron mantenidas con una dieta conteniendo 6,5 ppm de cobre o con una dieta suplementada con 20 ppm de sulfato de cobre, empezando 60 días antes del parto y hasta el día 42 de lactación. Se tomaron biopsias hepáticas y muestras de sangre para el control del nivel de minerales y de ceruloplasmina. Semanalmente se obtuvieron muestras de leche para estudios bacteriológicos. La concentración de cobre en el hígado fue alrededor de tres veces mayor en el hígado de las vacas suplementadas con sulfato de cobre, así como también fue mayor la concentración de cobre en el plasma de dichos animales. A los 34 días de lactación se procedió a la inoculación de 22 ufc (unidades formadoras de colonias) de la cepa 727 de Escherichia coli en un cuarterón libre de patógenos por animal. Entre los resultados más interesantes destaca el hecho de que el recuento bacteriano en leche (log10 ufc/ml) resultó más bajo Manejo de vacas lecheras en el periparto: control de las mastitis El periodo seco tiene una gran influencia sobre la salud del animal y la productividad durante la lactación siguiente. Son muchos los cambios anatómicos, fisiológicos e inmunológicos que se dan tanto en la vaca como en la glándula mamaria durante este periodo. Estos cambios han de tenerse en cuenta a la hora de asesorar y poner en marcha programas encaminados a incrementar la salud que incluyan este periodo. Específicamente, es necesario considerar los requerimientos nutricionales e inmunológicos de cada individuo. La presentación de muchos de los problemas en el periparto se ve significativamente influenciada por parámetros nutricionales y metabólicos que pueden ser controlados y monitorizados durante el periodo seco. Evaluación del test de california para la detección de infecciones mamarias en los primeros días de lactación El propósito de este estudio, llevado a cabo por miembros de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Guelph (Ontario, Canadá) fue evaluar la utilidad del test de California (CMT) para detectar infecciones intramamarias causadas por los principales patógenos causantes de mastitis en vacas durante los primeros días de lactación. El estándar utilizado para las comparaciones fue el cultivo bacteriológico de muestras de leche. Los resultados pusieron de manifiesto que la sensibilidad (82,4%) y la especificidad (80,6%) de un CMT es mayor al cuarto día de lactación. Asociación entre RCS y presentación de mastitis clínicas La asociación entre el recuento de células somáticas por cuarterón (QRCS) y el riesgo de padecer una mastitis clínica fue objeto de estudio durante 1 año en tres rebaños de vacas lecheras es Somerset, UK. Los tres rebaños tenían 95-130 vacas lecheras y una media anual de RCS en leche de tanque (BMRCS) inferior a 150 x 10(3)cel/ml. Las granjas fueron visitadas cada 4-6 semanas en el momento del ordeño matinal, recogiéndose muestras de leche de los cuarterones. Se instó a los granjeros a que tomasen nota de todos los casos que detectasen de mastitis clínica y a que recogieran muestras estériles de leche de los cuarterones afectados, antes de comenzar el tratamiento. Los tres rebaños tenían una incidencia de mastitis clínica de 25,5; 55,2 y 67,6 cuarterones afectados por cada 100 vacas al año. En un 50% de los casos se aislaron E. coli y Streptococcus uberis. El QRCS fue clasificado y el riesgo de padecer mastitis clínica en el mes que siguió al QRCS examinado utilizando modelos multinivel. Se desarrollaron tres modelos: uno para todos los casos de mastitis clínica, otro para los casos causados por coliformes y otro para los casos causados por S. uberis. Cuando se consideraron todos los casos de mastitis clínica, los cuarterones con RCS 21-100x10(3) cel/ml se habían reducido (OR= 0,60, P= 0,06) y los cuarterones con RCS >200 x10(3)cel/ml tenían tres veces las puntuaciones (OR=3,7, p<0,01) de mastitis clínicas comparadas con QRCS 1-20x10(3) cel/ml. Cuando únicamente se tuvieron en cuenta las mastitis por coliformes, los cuarterones con QRSC 6-200x10(3)cel/ml tenían puntuaciones reducidas de mastitis clínicas por coliformes (R= 0,47, P= 0,04) comparados con QRSC 1,5x10(3) cel/ml. Finalmente, cuando se investigaron mastitis clínicas debidas a S. uberis, los cuarterones con RCS >200 x10(3) cel/ml tenían más de tres veces las puntuaciones de mastitis clínicas por S. uberis comparados con QRCS 1-20 x10(3) cel/ml (OR= 3,73, P<0,019). QRCS < 21 x 10(3) y >200 x 10(3) cel/ml se encuentran asociados con puntuaciones incrementadas de mastitis clínicas en las siguientes 4-6 semanas; esta asociación puede ser patógeno específica. Determinación del estado sanitario de la ubre mediante un análisis combinado de parámetros lácteos El objetivo del presente estudio fue determinar el potencial de un procedimiento multivariable para calificar el estado de salud de la ubre en función de 8 parámetros lácteos: producción de leche, porcentaje de proteína, porcentaje de grasa, porcentaje de lactosa, porcentaje de citrato, recuento de células somáticas (RCS) y dos parámetros de conductividad eléctrica. Los datos se obtuvieron de un rebaño de investigación e incluyó un total de 821 observaciones. Además de los parámetro lácteos se realizaron determinaciones bacteriológicas en muestras de leche de diferentes cuarterones en intervalos de 8 semanas durante el periodo de lactación. Se aplicó un modelo mixto multivariable a los parámetros lácteos en un subgrupo considerado sano para el ajuste de los siguientes factores sistemáticos: densidad energética de la ración (TMR), nº de parición, estadío de lactación y estación del año. El ajuste estimado en la subpoblación sana se aplicó al total de los datos incluyendo estimaciones pertenecientes a las vacas enfermas. La automutilación podría tener un origen genético en vacas lecheras Treinta y cinco rebaños en Israel (con un total de 8.300 animales) fueron objeto de seguimiento durante 12 años, observándose un total de 55 casos de dermatosis psicógena. Este proceso es bien conocido en el ser humano y en los carnívoros domésticos, pero no así en los rumiantes. Las lesiones no pudieron vincularse a ninguna otra causa (cetosis, encefalopatía espongiforme bovina, listeriosis, encefalitis de origen viral o por protozoos) a pesar de los múltiples análisis efectuados (biopsias, histología, hematología). |
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| © Boehringer Ingelheim España, S.A. Div. Veterinaria | Modificado el: 02-Mar-2009 |