Abstracts - Agosto 2003


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¿Precisan las vacas un periodo seco?

Diferencias de los efectos de la endotoxina intramamaria de E. coli en lactación temprana respecto a lactación tardía

Efectos sobre la producción de leche del aumento de la frecuencia de ordeño durante lactación temprana

Obtenga un RCS de 250.000 células o menos

Empleo de información clínica para predecir las características de las bacterias aisladas de casos clínicos de mastitis

Haga cultivos para mastitis en novillas

El tratamiento en lactación de las mastitis subclínicas es rentable con condiciones

Manejo de la vaca seca para optimizar la salud de la ubre

Las cantidades bajas de células somáticas aumentan el riesgo de mastitis

Vacuna frente a la mastitis por Staphylococcus aureus en vacas lecheras: composición y evaluación de su inmunogenicidad



¿Precisan las vacas un periodo seco?

    Un reciente estudio de la Universidad de Wisconsin indica que suprimir el periodo seco no es una buena medida. Según datos obtenidos por científicos del centro estadounidense, si se elimina el periodo seco se produce un descenso del 20% en la producción de leche. El estudio coincide con experiencias anteriores que reportaron descensos en la producción de leche de entre el 20 y el 25% en la siguiente lactación si a las vacas no se les practicaba el secado.

    Dairy Alert, julio 16, 2003, Vol. 4 (29)

Diferencias de los efectos de la endotoxina intramamaria de E. coli en lactación temprana respecto a lactación tardía

    Investigadores de la Facultad de Veterinaria de Helsinki (Finlandia) estudiaron las diferencias entre los efectos de la infusión intramamaria de toxina de E. coli en vacas en lactación temprana y tardía. Tras inocular 100 µg de Escherichia coli 0111:B4 LPS vía intramamaria se observó una mayor respuesta en las vacas que estaban en lactación temprana (signos sistémicos y locales, producción de leche e indicadores de inflamación en sangre y leche). Antes de la inoculación, la producción de leche y la concentración de ácidos grasos libres en suero eran mayores y la concentración de urea menor en lactación temprana que en lactación tardía. No se observaron diferencias significativas en otros parámetros. Tras la inoculación, el RCS y la función leucocitaria aumentaron de forma más manifiesta en vacas en lactación temprana. El cortisol alcanzó un pico en ambos grupos a las 4 horas tras la inoculación.

    Lehtolaine T et al. Effect of Intramammary Escherichia coli Endotoxin in Early- vs. Late-Lactating Dairy Cows. J. Dairy Sci. 86:2327-2333

Efectos sobre la producción de leche del aumento de la frecuencia de ordeño durante lactación temprana

    El aumento de la frecuencia de ordeño al comienzo de la lactación ha demostrado aumentar la producción de leche no sólo durante el periodo de mayor frecuencia de ordeño, sino también tras su cese. En un experimento realizado en la Universidad de Maryland (EE. UU.) se evaluaron los efectos de una mayor frecuencia de ordeño iniciada durante lactación temprana sobre el crecimiento de la glándula mamaria y sobre la producción de leche. Se observaron unas producciones de 34,5, 37,8 y 37,6 kg/día respectivamente para vacas ordeñadas dos veces al día, ordeñadas cuatro veces al día del día 1 al 21 posparto, y ordeñadas dos veces del día 1 al 3 y cuatro veces del día 4 al 21 posparto. Las biopsias mamarias no revelaron diferencias significativas en cuanto a crecimiento mamario. El factor plasmático de crecimiento similar a la insulina (IGF-1) presentó unos valores medios en sangre de 20,1 ng/ml en vacas ordeñadas cuatro veces al día frente a 24,2 en las ordeñadas dos veces, pero no se acompañó de cambios en bST. Tampoco se observaron diferencias en cuanto a la prolactina. No se pudo establecer ninguna correlación entre la producción de leche o posibles efectos potenciales sobre la proliferación de células mamarias con el IGF-1. La implementación de una rutina de cuatro ordeños diarios aumenta la producción de leche durante el tratamiento y tiene un efecto residual durante el resto de la lactación. Las respuestas en producción de leche tras una rutina de 4 ordeños diarios puede ser el resultado de una mayor proliferación de células mamarias.

    Hale SA, Capuco AV y Erdman RA. Milk Yield and Mammary Growth Effects Due to Increased Milking Frequency During Early Lactation. J. Dairy Sci. 86:2061-2071

Obtenga un RCS de 250.000 células o menos

    Básicamente, las explotaciones con bajos RCS han instaurado procedimientos que limitan el número de bacterias en la piel del pezón antes de colocar la máquina de ordeño. Esto es muy importante, ya que el índice de mastitis en un rebaño está directamente relacionado con la tasa de nuevas infecciones y la eliminación de las existentes. El secreto consiste en ordeñar pezones bien estimulados, limpios y secos.

    1. Las vacas deben llegar tranquilas a la sala de ordeño. En las vacas calmadas se produce una mejor estimulación por la oxitocina, lo cual produce una mejor bajada de la leche y un ordeño más rápido y completo.

    2. Cortar el pelo de las ubres regularmente.

    3. Mantener limpio el ambiente de la vaca. Debe realizarse un mantenimiento riguroso de camas y pasillos para evitar la contaminación de pezones y ubre.

    4. Aplicar algún tipo de germicida a los pezones y secarlos adecuadamente.

    5. Respetar los protocolos de preparación de la ubre. El germicida debe estar en contacto con el pezón por lo menos 20-25 segundos. También debe haber un contacto entre las manos y el pezón de 10-12 segundos para lograr una adecuada bajada de la leche. Las unidades de ordeño se deben colgar en los 90 segundos siguientes a la preparación.

    6. Realizar un correcto mantenimiento del equipo de ordeño. Es crítico el estado de las pezoneras y de los manguitos. El mantenimiento del sistema de pulsación es muy importante para disminuir la irritación de los pezones.

    7. Ajuste la máquina de ordeño para que se retire a tiempo después de completar el ordeño.

    Reid DA. Obtenga un conteo de células somáticas de 250,000 o menor. Página web de Dairy Herd Management, 13 de junio de 2003

Empleo de información clínica para predecir las características de las bacterias aisladas de casos clínicos de mastitis

    Se registraron los síntomas de vacas con mastitis clínica y se remitieron muestras de leche a la Universidad de Glasgow (Escocia) para correlacionarlas con los posibles hallazgos bacteriológicos. También se trató de correlacionar la conducta de las vacas, la apariencia de la leche, la producción de leche, la textura de la ubre y la administración de antibióticos por vía parenteral con los casos en función de su microbiología (enterobacterias, patógenos primarios Gram positivos, patógenos secundarios, ausencia de crecimiento o resto de patógenos). Los animales infectados con enterobacterias presentaron las mayores probabilidades de presentar una producción de leche reducida, ubres inflamadas o endurecidas, leche acuosa o enfermedad sistémica. Se utilizó un modelo de regresión para predecir si las bacterias causantes de mastitis clínica eran Gram positivas o negativas. Los hallazgos clínicos que resultaron buenos predictores en el modelo fueron la conducta de la vaca y la producción de leche. El modelo de regresión se utilizó como base para un test predictivo, que resultó tener una sensibilidad del 28% y una especificidad del 96%. El valor predictivo positivo fue del 74%, y el valor predictivo negativo del 80%. La precisión total del test fue del 79%.

    Milne MH et al. Use of clinical information to predict the characteristics of bacteria isolated from clinical cases of bovine mastitis. Vet Rec. 2003 May 17;152(20):615-7

Haga cultivos para mastitis en novillas

    La realización de cultivos en novillas para detectar las mastitis pueden mejorar la calidad de la leche de todo el rebaño, ya que permiten conocer qué patógenos están causando los procesos en la explotación, lo que puede constituir una valiosa herramienta para evaluar y desarrollar programas de control. Los siguientes aspectos pueden servir para mejorar los programas de prevención de mastitis:

    Tomar muestras combinadas de los cuatro cuarterones de novillas recién paridas y enviarlas a un laboratorio para su cultivo, y poder determinar los patógenos causantes de mastitis.

    Estudiar el historial de casos de mastitis clínica en novillas. Entre el 30 y el 50% de los casos se produce en las dos primeras semanas de lactación. Los registros de mastitis padecidas en la primera lactación pueden ayudar a evaluar la incidencia de mastitis en el rebaño y su coste.

    Registro mensual de los RCS en novillas de primer parto. El objetivo es tener un máximo del 20% de novillas con más de 200.000 células.

    Utilizar el test de California en novillas recién paridas. Ello ayudará a detectar las mastitis subclínicas, permitiendo identificar las vacas que precisan tratamiento y reducir sus RCS.

    Hoard´s Dairyman en español, mayo 2003

El tratamiento en lactación de las mastitis subclínicas es rentable con condiciones

    En grandes rebaños, el tratamiento en lactación de las mastitis subclínicas en vacas de primera y segunda lactación es rentable en casos de elevada prevalencia. Debe acompañarse, no obstante, de medidas de prevención reforzadas, según revela un estudio francés del año 2002.
    El tratamiento de las mastitis clínicas se realiza generalmente en lactación. Sin embargo, el de los procesos subclínicos se limita a menudo a un tratamiento en el periodo seco. El equipo de investigadores evaluó el interés económico del tratamiento de las mastitis subclínicas en lactación. El estudio está basado en una simulación bioeconómica dinámica de un rebaño de 100 vacas con una producción anual de 8.250 litros. Mediante recuentos de células somáticas de leche de tanque, el simulador permite realizar un seguimiento de la evolución del rebaño tras la puesta en marcha de diferentes medidas sanitarias. Los planes sanitarios considerados son: 1) el tratamiento en lactación de las mastitis subclínicas de un número limitado de vacas asociado a la eliminación ­que puede ser considerable- de animales, y 2) el tratamiento en lactación de un número más elevado de vacas acompañado o no de la eliminación de un número más restringido de animales. Estos planes se ponen en marcha cuando los RCS de leche de tanque son superiores a 250.000 células por mililitro y tienen una duración de cien días. Son rentables en la mayoría de las situaciones sanitarias, y sus costes añadidos son generalmente limitados, ya que el tratamiento únicamente se aplica a las vacas jóvenes. Sin embargo hay diferentes aspectos que influyen sobre la rentabilidad: por ejemplo, en sistema de cuota, el cumplimiento de ésta es prioritario, y la reforma, aunque ofrece buenos resultados desde un punto de vista sanitario, puede ser económicamente perjudicial. La velocidad de disminución de los recuentos de células somáticas en leche de tanque y el coste de la prevención reforzada son dos otros factores a considerar en la rentabilidad.

    Seegers H et al. Evaluation de la pertinence économique du traitement des mammites subcliniques en cours de lactation chez la vache laitière. Rencontres recherches ruminants, 2002, nº 9, pp 29.

Manejo de la vaca seca para optimizar la salud de la ubre

    Distintos trabajos sobre la frecuencia de las infecciones intramamarias han demostrado que éstas se producen principalmente en dos momentos concretos: poco después del secado y durante el periodo de transición en torno al parto. Las vacas se vuelven muy resistentes a las nuevas infecciones una vez han permanecido secas durante 10-14 días, pero su susceptibilidad aumenta de nuevo dos o tres semanas antes de dar a luz.
    Tras estudiar 2.500 periodos secos en seis rebaños del Reino Unido con bajos recuentos celulares (50.000-250.000 células/mililitro) y que practicaban tratamiento de vaca seca, se determinó la presencia de infecciones en el secado, tres, dos y una semana antes del parto y en el parto. Para conocer el impacto del periodo seco sobre las mastitis clínicas detectadas en lactación temprana, se estudió el porcentaje de procesos derivados de cuarterones infectados durante el periodo seco. El resultado fue que casi el 60% de todos los casos clínicos en lactación temprana se debían a infecciones adquiridas en el periodo seco.
    Un segundo estudio con 10 rebaños demostró la importancia del tipo de tratamiento empleado para el secado. La comparación entre un producto con eficacia frente a Gram negativos y un producto sin actividad frente a estos gérmenes produjo como resultado una reducción del 53% en cuanto a mastitis clínicas coliformes en el grupo tratado con el primer producto.

    Managing dry cows to optimise udder health. Veterinary Review, Julio 2003

Las cantidades bajas de células somáticas aumentan el riesgo de mastitis

    Según un estudio aparecido en la revista Preventive Veterinary Medicine (2002), existe una correlación entre los recuentos de células somáticas y la incidencia de mastitis. Al parecer, los rebaños con un gran número de vacas con RCS bajos pueden presentar mayor riesgo de padecer mastitis clínica.
    El estudio, realizado en Francia, comparó los RCS de distintos rebaños y la incidencia de casos de mastitis clínica. En los rebaños con al menos el 50% de las vacas con RCS bajos (menos de 50.000 células por mililitro) el riesgo de padecer mastitis clínica fue más elevado que en un grupo control. Sin embargo, en los rebaños con más de un 15% de las vacas con RCS superiores a 250.000 células por mililitro el riesgo de mastitis fue también mayor que en el grupo control.

    Hoard´s Dairyman en español, marzo 2003

Vacuna frente a la mastitis por Staphylococcus aureus en vacas lecheras: composición y evaluación de su inmunogenicidad

    La mastitis bovina causada por Staphylococcus aureus es una de las infecciones más importantes que afecta tanto a la calidad como a la cantidad de la producción de leche. Los tratamientos formulados para uso intramamario tienen, por lo general, poco éxito en la eliminación de las infecciones pos S. aureus existentes, por lo que la vacunación es una alternativa lógica para su control. Sin embargo, las vacunas comerciales disponibles hasta la fecha han mostrado una eficacia limitada en condiciones de campo, principalmente debido a la poca información referente a los antígenos relevantes que pueden inducir una inmunización de amplio espectro. Un artículo recientemente publicado describe los ensayos realizados en el National Mastitis Reference Center de Israel para desarrollar una nueva vacuna denominada Mastivac I, compuesta por tres cepas de S. aureus: VLVL8407, ZO3984 y BS449, aisladas de casos clínicos y subclínicos de mastitis bovina. Para evaluar la producción de anticuerpos específicos frente a S. aureus se utilizó una modelización en ratón, y también para determinar la protección frente a cepas virulentas de S. aureus. Los resultados obtenidos demostraron que esta vacuna posee un amplio espectro de propiedades antigénicas e inmunogénicas que protegen a los ratones de infecciones homólogas y heterólogas por S. aureus.

    Leitner G, Lubashevsky E y Trainin Z. Staphylococcus aureus vaccine against mastitis in dairy cows, composition and evaluation of its immunogenicity in a mouse model. Vet Immunol Immunopathol. 2003 Jun 20;93(3-4):159-67.


© Boehringer Ingelheim España, S.A. Div. Veterinaria Modificado el: 02-Mar-2009