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Eliminación de vacas con mastitis crónica
La eliminación de las vacas con mastitis es una forma práctica y rápida de reducir el grado de infección existente en el rebaño. Las vacas con procesos crónicos son verdaderos reservorios de agentes causantes de mastitis (Streptococcus agalactiae, Staphylococcus aureus, entre otros) que pueden ser transmitidos a animales sanos. Para tener éxito en el control de estos patógenos deben implantarse medidas dirigidas a eliminar las infecciones existentes y prevenir la aparición de nuevos casos.
Es recomendable monitorizar los RCS mensuales de las vacas infectadas de forma crónica, así como realizar un seguimiento del número y la duración de los casos clínicos. Los animales crónicos pueden presentar elevados RCS en meses consecutivos y mantener la infección después del secado, e incluso en el parto siguiente. Las vacas que no respondan a 3-4 intentos de tratamiento en lactación ni al de secado son candidatas a la eliminación.
La edad de la vaca es un factor complicante a ser considerado, ya que, a medida que aumenta, menor es la posibilidad de curación de las infecciones por S. aureus. Los animales que padezcan más de dos casos de mastitis clínica en una lactación presentarán una gran disminución de la producción de leche, aparte de la que será necesario eliminar debido a los residuos antibióticos.
En resumen, y debiendo considerar otros factores, las principales características de las vacas con mastitis crónica candidatas a ser eliminadas son:
- Vacas con baja producción (el volumen no cubre los costes de alimentación).
- Vacas de primer parto con una producción al menos un 30% inferior a la media del rebaño.
- Vacas con infecciones clínicas crónicas en las que se debe desechar la leche durante más de 16 días.
- Vacas con mastitis subclínica crónica con elevados RCS durante varios meses, y que incluso después del tratamiento de secado mantienen la infección en el siguiente parto.
www.milkpoint.com.br, 30 de agosto de 2002
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Relación entre callosidad de la punta del pezón y mastitis
Tras repetidos ordeños se producen cambios en el tejido de la punta del pezón que resultan en la formación de un anillo calloso alrededor del orificio. Estudios histológicos recientes demuestran que estos cambios se deben más a un aumento de la formación callosa que a una erosión del tejido.
Microscópicamente, la callosidad de la punta del pezón consiste en la hiperplasia del estrato córneo. Los pezones con callosidades gruesas y rugosas presentan reacciones perivasculares como infiltración de linfocitos, granulocitos o eritrocitos. En casos de callos gruesos, la porción externa del canal del pezón puede no cerrar adecuadamente, permitiendo así la entrada de microorganismos al interior del canal. La superficie del anillo calloso puede tornarse rugosa, lo que facilita el acantonamiento de bacterias, dificultando la desinfección y aumentando el riesgo de nuevas infecciones intramamarias.
Las lesiones graves de la punta del pezón se asocian con una mayor prevalencia de mastitis subclínicas y colonización bacteriana. En los últimos 20 años se ha aceptado ampliamente que la presencia de anillos crónicos, tanto lisos como rugosos, no estaba asociada a un mayor riesgo de mastitis; sin embargo, estudios recientes ofrecen una perspectiva diferente. Datos de los Países Bajos indican un riesgo significativamente menor de padecer mastitis clínica en cuarterones con pezones con anillos lisos ligeros o moderados en comparación con los pezones sin anillo o con anillos rugosos. Según estos informes, las vacas que padecían mastitis solían tener los pezones más deteriorados que las sanas, especialmente cuando los procesos se producían entre el segundo y quinto mes de lactación. Otro estudio del Reino Unido describió también un riesgo mayor de padecer mastitis subclínica en pezones en peor estado.
La integridad de la superficie del canal y el orificio del pezón son las claves para minimizar el riesgo de mastitis. Es posible que la presencia de un anillo liso esté asociada a un menor engrosamiento de la queratina y de las capas germinativas subyacentes de la piel en el canal y el orificio. Una ligera hiperplasia es una respuesta normal a las fuerzas que actúan sobre el pezón durante el ordeño. Bajo las condiciones adecuadas de ordeño, refleja un equilibrio entre el grado de descamación debido al ordeño y la regeneración de la queratina en el canal.
Como conclusión puede decirse que una ligera callosidad de la punta del pezón no parece aumentar el riesgo de infección intramamaria en la vaca lactante, y puede considerarse como una respuesta fisiológica beneficiosa del pezón al ordeño mecánico. Sin embargo, un mayor grado de callosidad y rugosidad se asocia con un mayor riesgo de padecer nuevas infecciones intramamarias.
Neijenhuis et al. Evaluation of bovine teat condition in commercial herds: 4. Relationshipp between teat-end callosity or hyperkeratosis and mastitis. Proceedings of the 2nd International Symposium on Milk Quality (2001)
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Mapeo de intervalo y de intervalo compuesto en cuanto a recuentos de células somáticas, producción y componentes de la leche en ganado vacuno
Investigadores de la universidad de Illinois utilizaron el mapeo de intervalo con un único marcador y el mapeo compuesto para detectar los QTL que afectan a la producción de leche, grasa y proteína y a los recuentos de células somáticas.
Se estudiaron ocho familias de animales Holstein. La información genotípica consistió en 174 marcadores microsatélites de 29 autosomas bovinos. En el autosoma 3 se localizó un QTL (32 cM) que afectaba la producción de grasa (familia 5) y un QTL (74 cM) relacionado con la producción de grasa (familia 8). En el autosoma 21 se detectaron dos posiciones asociadas con el recuento de células somáticas, 33 cM (familia 1) y 84 cM (familia 3). En el autosoma 6 (familia 6) se detectó un QTL (26-36 cM) relacionado con la producción de proteína, y en el autosoma 7 (familia 3) un QTL (116 cM) de producción de leche. Las aproximaciones mediante mapeo de intervalo y de intervalo compuesto detectaron un QTL (3 cM) en el autosoma 14 que afectaba la producción de grasa (familia 4). Dos posiciones en el autosoma 29 se asociaron con una variación significativa en la producción de leche (0 cM) y de grasa (14 cM) en la familia siete.
Rodriguez-Zas SL et al. Interval and Composite Interval Mapping of Somatic Cell Score, Yield, and Components of Milk in Dairy Cattle. 2002 J. Dairy Sci. 85:3081-3091
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Estabilidad del vacío en la tubería de la leche en máquinas de ordeño
Con el fin de medir la estabilidad del vacío en las instalaciones de ordeño se registraron las caídas transitorias de éste durante el ordeño ordinario en 180 granjas noruegas. Se pudo demostrar una asociación entre la frecuencia de las caídas de vacío y especificaciones técnicas de las instalaciones, entre ellas el diámetro de la tubería de la leche, su longitud y su inclinación, el número de unidades de ordeño y la reserva efectiva. La relación directa entre las caídas de vacío transitorias y su origen pudo establecerse en la mayoría de las observaciones. Se asoció una mayor frecuencia de caídas de vacío en la línea de la leche a un alto nivel de mastitis y a una elevada tasa de nuevas infecciones, como se dedujo de las modificaciones en los recuentos de células somáticas individuales. Sin embargo, la frecuencia de caídas de vacío durante un ordeño es una indicación poco precisa de la estabilidad del vacío a largo plazo en una instalación específica, y debe interpretarse con precaución. Las dimensiones e inclinación de la línea de la leche y la reserva efectiva probablemente ofrezcan buena información sobre la capacidad de la instalación de mantener un vacío estable.
Rønningen O. Milkline vacuum stability in milking machine installations. Journal of Dairy Research (2002), 69:501-509
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Tratamiento de las mastitis en novillas
Se ha demostrado que la mayor parte (>90%) de los estafilococos aislados de las glándulas mamarias de novillas, fundamentalmente SCN, son susceptibles a todos los antibióticos testados in vitro. Por lo tanto, la elección de uno u otro antibiótico no parece ser de importancia primaria. Sin embargo, para prevenir el desarrollo de resistencias es recomendable la utilización de fármacos de espectro reducido. El tratamiento de primíparas con antibióticos se considera eficiente y, por lo tanto, económicamente beneficioso, aunque no se ha podido determinar hasta el momento la mejor vía de administración ni el tiempo ideal de medicación.
Según demuestran determinados trabajos, la terapia intramamaria siete días antes del parto es capaz de reducir significativamente las infecciones intramamarias (del 44,5 al 4,5% de los cuarterones). Sin embargo, puede ser preferible tratar 14 días antes del parto para evitar el riesgo de aparición de residuos. Algunos autores sugieren incluso que el tratamiento en el segundo trimestre de gestación es más efectivo que en el tercer trimestre.
Un tratamiento intramamario de blanqueo en novillas no parece ser práctico, ya que puede dañar los pezones y causar infecciones yatrogénicas.
El tratamiento parenteral durante tres días 60 días antes del parto con un antibiótico de buena penetración a través de la barrera hematoláctea (penetamato) se ha mostrado efectivo y una alternativa práctica al tratamiento intramamario en novillas gestantes infectadas con Staphylococcus aureus.
Swinkels JM. Prevention and treatment of heifer mastitis. International Dairy Topics, vol 1, nº3
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Mastitis por levaduras, algas y hongos: agentes etiológicos más frecuentes
Un trabajo brasileño publicado en la revista Vet. é Zoo. estudió 464 ubres de vaca con mastitis clínica y 320 con mastitis subclínica e identificaron los agentes aislados. El estudio se centró en levaduras, algas y hongos. Los resultados se recogen en la tabla siguiente.
| Agente aislado |
Incidencia clínica (%) |
Incidencia subclínica (%) |
| Candida albicans |
21,19 |
4,96 |
| Candida krusei |
1,87 |
3,02 |
| Aspergillus fumigatus |
0,62 |
3,23 |
| Aspergillus terreus |
0 |
0,65 |
| Mucor |
0,62 |
1,29 |
| Cephalosporium |
0 |
0,86 |
| Prototheca zopfii |
0,62 |
2,15 |
| Torulopsis |
0 |
1,08 |
| Rhizopus |
0 |
0,65 |
| Criptococcus neoformans |
0 |
0,43 |
| Trichosporon |
0 |
0,43 |
Vet. é Zoo. 10, 89-98
Repaso a las mastitis colibacilares
Las mastitis colibacilares son procesos ambientales cortos y poco contagiosos, aunque de considerable importancia. Las vacas pierden su potencial productivo y algunas mueren.
Los colibacilos presentes en la cama penetran por el canal del pezón y ascienden hasta la cisterna, multiplicándose en la leche. Al cabo de unas horas las bacterias liberan toxinas que estimulan las defensas inmunitarias de la vaca (anticuerpos, glóbulos blancos, etc.), apareciendo los primeros signos clínicos:
- cuarterones afectados duros, calientes y dolorosos.
- leche con aspecto de cerveza.
- abatimiento, anorexia y fiebre alta, a menudo por encima de 39,5ºC.
Las mastitis colibacilares son más graves en los primeros 15 días tras el parto. De hecho, la vaca se contamina con frecuencia al final del secado, cuando las defensas son más débiles, pero no desarrolla la infección hasta después del alumbramiento.
Tratamiento:
- actuar cuanto antes.
- escoger antibióticos eficaces frente a Escherichia coli.
- perfundir para acelerar la eliminación de las toxinas.
- administrar AINES para bajar la fiebre.
- ordeñar los cuarterones afectados.
Lucha contra la infección:
- mantener la cama en buen estado.
- evitar que las vacas se acuesten durante la media hora posterior al ordeño.
- utilizar posbaños.
- higiene en el parto.
- mantenimiento de la máquina de ordeño.
David Y. Les mammites colibacillaires. Activéto, 14, nov. 02
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Diferencias entre leche de vacas ordeñadas a mano y de forma mecánica
Un trabajo publicado en el Indian Journal of Animal Research estudió las diferencias entre la leche de vacas ordeñadas a mano y de forma automática. Los resultados se muestran en la tabla siguiente:
| Ordeño |
Mecánico |
Manual |
| Grasa |
4,21 |
4,45 |
| Sólidos no grasos |
8,55 |
8,74 |
| Bacterias totales / ml |
114.000 |
139.000 |
| Leucocitos totales / ml |
138.000 |
115.000 |
| Células epiteliales /ml |
480.000 |
440.000 |
También se encontró que la grasa, los sólidos no grasos, los leucocitos totales y los recuentos de células epiteliales eran más elevados en el ordeño de la tarde.
Chaudhary AP, Parmar OS, Singh KP. Evaluation of milk constituents and quality under machine milking cows. Ind. J. of An. Res. 35, 92-95.
Salud de las ubres: influencia de la máquina de ordeño
La máquina de ordeño puede ejercer una acción traumatizante sobre el pezón debido a un vacío demasiado elevado, una frecuencia de pulsación superior a 70 o un manguito demasiado grande. Se forma un anillo de compresión y el manguito trepa hasta la base del pezón, provocando un edema circular.
En el canal del pezón pueden aparecer hiperqueratosis y erosiones debido a la máquina de ordeño. Las lesiones varían desde un anillo blanco hasta grietas o incluso úlceras. Esto se debe a un vacío demasiado elevado o a una pulsación mal regulada, o incluso a un sobreordeño o mala adaptación del manguito.
La máquina de ordeño también puede constituir un excelente vector para la entrada de patógenos en la mamas. Puede suceder que el aire penetre de forma accidental entre el pezón y el manguito, causando su atomización y creando microgotas que pueden proyectarse sobre los otros manguitos y alcanzar a los otros pezones. Estas microgotas, que pueden estar contaminadas, pueden penetrar en la mama cuando el canal del pezón se encuentra abierto. También puede producirse un flujo inverso de leche cuando ésta no se evacua rápidamente, entrando de nuevo en el pezón al abrirse el manguito.
Un último aspecto responsable de una contaminación por la máquina es la inversión del gradiente de presión. Al final de ordeño la presión intramamaria disminuye de forma importante; el vacío es mayor en la mama que en el manguito, lo que provoca una aspiración por la mama en la que pueden penetrar microbios.
Foucher F. L´influence de la machine à traire. Activéto, nº14, nov. 02
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Mastitis y genética
Investigadores holandeses estudiaron datos de 274 rebaños con mastitis (casi 50.000 lactaciones de 30.000 vacas). La heredabilidad estimada para las mastitis clínicas fue del 0,04. La repetibilidad a lo largo de las lactaciones fue baja en general y para patógenos causantes de mastitis en particular (0,10-0,14).
Las correlaciones genéticas con la producción de leche y los recuentos de células somáticas variaron en función del patógeno. Por ejemplo, la correlación genética para mastitis clínica por E. coli y la producción de leche a los 150 días fue baja (0,13), pero elevada para los recuentos de células somáticas (0, 74). Los resultados eran totalmente opuestos para Streptococcus dysgalactiae (0,70 y 0,16).
Los autores del presente estudio concluyeron que las prácticas actuales de selección basadas en la producción de leche y recuentos de células somáticas pueden ser efectivas en la reducción de la incidencia de mastitis relacionadas con E. coli, pero no para reducir la de mastitis producidas por S. aureus o S. dysgalactiae.
Mastitis and genetics. International Dairy Topics, Vol 1, nº6
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